El 29 de junio de 2012, el entonces presidente de Uruguay, José Pepe Mujica llegó a Mendoza y dejó una de esas frases incorrectas para un mandatario y que pintaban su pensamiento respecto a las cumbres de presidente como la que, por esos lejanos días, se hacían en la provincia bajo el paraguas del kirchnerismo.

En el aeropuerto Francisco Gabrielli, lo recibieron Francisco Pérez y Carlos Ciurca, gobernador y vice por aquella época.

Según el comunicado de prensa del Gobierno provincial de signo justicialista, el ex guerrillero tupamaro “destacó la necesidad de apoyar a los procesos democráticos“.

La mención no era en vano, puesto que el conflicto político de Paraguay generaba tensión en el Mercosur, con la destitución de Fernando Lugo.

Con respecto a la situación del destituido presidente de Paraguay, Fernando Lugo, Mujica resaltó la necesidad imperial de apoyar a la democracia, ‘que tiene defectos, que son nuestros defectos. Pero pienso que cuando la gente toma una decisión y en el acierto o en el error se pone el votito, hay que cuadrarse y respetarlo’“, según indicó el parte de prensa.

Pero también expuso su personalidad con otra frase que no le temía al borde de lo políticamente incorrecto.

En las cumbres hablamos mucho y hacemos poco“, aseguró Mujica, el ex guerrillero devenido presidente de Uruguay.

La cumbre reunión en el hotel frente al Mendoza Plaza Shopping a varios líderes regionales: la anfitriona Cristina Fernández de Kirchner recibió a Evo Morales (Bolivia), Dilma Rousseff (Brasil), Rafael Correa (Ecuador), Sebastián Piñera (Chile) y Ollanta Humala (Perú).

Así lo reflejaba la Televisión Pública:

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