Víctor Tucho Fernández fue nombrado cardenal por parte de Francisco.

Luego de la muerte del papa Francisco, el Vaticano comenzará el proceso del Cónclave para definir quién será el nuevo líder de la Iglesia Católica. Si bien no hay un plazo definido respecto de cuándo se conocerá al nuevo Papa, ya se sabe quiénes serán los encargados de votarlo.

Mientras todos los focos apuntan a la posibilidad de que se nombre al famoso “Papa negro”, desde Arentina cuatro cardenales partirán hacia Roma en las próximas horas para participar de la elección del nuevo Sumo Pontífice tras la muerte de quien los nombró como cardenales, Jorge Bergoglio.

Se trata de Víctor “Tucho” Fernández, Vicente Bokalic Iglic, Mario Poli y Sixto Rossi. Son todos argentinos, tienen menos de 80 años y estarán entre los 138 en condiciones de votar al sucesor de Francisco. En este caso, la edad es un factor clave ya que la Iglesia tiene a 252 cardenales pero muchos exceden los 80 años, por lo que no pueden votar.

El cardenal Bokalic.

Tucho” Fernández fue uno de los cardenales más cercanos a Francisco. Es cordobés y fue elegido por Bergoglio en 2013. Bokalic fue nombrado en 2013 como obispo de Santiago del Estero y en octubre pasado recibió el birrete cardenalicio. Rossi fue proclamado cardenal en 2023. Por último, Poli fue nombrado arzobispo de Buenos Aires en 2013, cargo que dejó el Papa cuando fue electo y actualmente está a cargo de la Comisión Episcopal para la UCA.

Estos cardenales argentinos pueden votar y ser votados para convertirse en Sumo Pontífice. Sin embargo, en la elección suelen primar decisiones en base a apoyos, cuestiones religiosas y la inspiración del Espíritu Santo.

Mario Poli junto a Francisco.

Argentina también tiene otros cuatro cardenales pero superan los 80 años de edad. Estanislao Karlic tiene 99, Luis Pastor Dri tiene 97, Luis Villalba tiene 90 y Leonardo Sandri tiene 81. Por eso no podrán ser parte de los que definirán cuándo y cómo se formará la “fumata blanca“.

Un dato a tener en cuenta es que un 80% de los integrantes del cuerpo encargado de elegir al nuevo Papa fue nombrado por Francisco, quien también tiene a sus detractores dentro del cuerpo cardenalicio, pese a su legado dentro tras doce años de papado en el Vaticano.