La mesa chica de la CGT se reunió para tratar la resolución del Gobierno de Javier Milei, que apunta a que las prepagas reciban de manera directa los aportes de los afiliados. De esta manera, se elimina la intervención de las obras sociales, lo que le produce un golpe a sus arcas de 30.000 millones de pesos mensuales.
La medida del Ejecutivo también impacta en las contribuciones y subsidios que perciben las obras sociales. En ese sentido, la central obrera se reunió para ver el impacto que puede generar la resolución emitida por el Ministerio de Salud, ya que se da en una situación crítica del sistema sanitario sindical.
En concreto, el documento que cuenta con la firma del ministro Mario Lugones, aspira a que las obras sociales dejen de operar como una intermediaria para derivar los aportes. Esa operatoria significa para el sistema de salud gremial un ingreso de entre 3% y 6% mensual por cada trabajador, por lo que es un golpe directo a los sindicatos.
En número, la medida impacta a 1.380.000 afiliados titulares, lo que representa como mínimo unos $30.000 millones por mes, lo que anualizado significa no menos de $360.000 millones.
Por este motivo, en la CGT se pusieron en alerta porque consideran que la resolución atenta contra una de sus principales fuentes de financiamiento del sistema de salud sindical. De este modo, no descartan nuevos enfrentamientos con el Ejecutivo, ya que actualmente aseguran que mantienen “un diálogo cordial”.
A mediados de agosto del año pasado, la central obrera advirtió sobre los altos costos de sostener el Plan Médico Obligatorio (PMO) para afiliados que con sus aportes (monotributistas y empleadas domésticas, fundamentalmente) no llegan a cubrir el costo de ese servicio. Parte de ese déficit se cubría con el ingreso por la intermediación.
De este modo, la CGT reactivará el reclamo al Ministerio de Salud para que reemplace el PMO por una canasta de servicios de emergencia (CSE) y que aumente los aportes de monotributistas y empleadas domésticas
En la semana, la cúpula dialoguista de la CGT convocará a dirigentes más críticos hacia la gestión de Milei para que sumen a la mesa de diálogo. En la central obrera confían en que reforzará las negociaciones con gremios aliados.
