Mientras Pedro Guillén sigue detenido a la espera de que avance el proceso legal por las múltiples denuncias de estafa en su contra, los clientes afectados ahora apuntan a encontrar a la supuesta mediadora que los contactó en nombre del denunciado. Estos resaltan que pagaron los viajes, pero no pudieron concretarlos.

“Me parece de suma importancia que esa persona también quede implicada en la causa, porque es todo mentira lo que dijo, consideró Mariana Tomas, una de las tantas denunciantes.

Tomas puso en manos de la Justicia mendocina una serie de audios que grabó cuando fue contactada por esta mujer, que se describió como una operadora remota externacontratada por el denunciado. Su nombre ya está en poder de la Justicia.

Al igual que la Justicia local, El Sol tuvo acceso a estos audios, en donde se escucha a la “mediadora” asegurarle a la estafada que el martes 21 de enero iba a tener lugar una “reunión de directorio” para dar una solución a los clientes, cosa que nunca ocurrió.

“El día de mañana (por el 21 de enero) se va a trabajar y se está tratando de salvar la situación con estas personas directamente afectadas, para que la empresa pueda dar respuesta y responder en tiempo y forma con los demás paquetes”, aseguró la mujer en la llamada que mantuvo con la afectada.

En esta línea, prometió coordinar una entrevista presencial entre cada uno de los afectados con Guillén. “Usted va a tener la posibilidad de tener una charla presencial con Pedro y ahí usted va a poder resolver la situación de la mejor forma posible”.

A pesar de las promesas de la mediadora, llegado el día y la hora estipulada donde los clientes iban a ser contactados, nadie se acercó y el número por el que la mujer contactó a los afectados fue borrado junto con todo su rastro.

Cómo fue la estafa

Hasta el momento, el monto sumado entre las denuncias asciende a más de $210.000.000, mientras que los afectados rondarían entre los 80 y 150 personas.

Estas se enteraron de que algo iba mal cuando la empresa publicó un escueto comunicado donde afirmó que cesaba con sus operaciones desde el 17 de enero hasta el 28 de febrero por “motivos financieros“.

Tras esto, se perdió todo el contacto con Guillén y las comunicaciones de los siguientes días se realizaron por medio de esta mediadora, quien terminó desapareciendo.

Luego, Guillén fue arrestado en calle Ozamis de Maipú y permanece detenido hace poco más de una semana. La causa avanza en la Justicia.