La provincia de Mendoza cuenta con más de un bioma que, en épocas de altas temperaturas, se vuelve un peligro constante de incendios. Estos pueden estar provocados por el descuido humano. La zona de la precordillera al oeste y la región pampeana al sureste son climas idóneos para el inicio de un foco ígneo, por lo que las autoridades de control del fuego se mantienen en alerta y en constante trabajo de prevención.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) adelantó que el peligro de incendio aumentará considerablemente en los próximos días a raíz de la ola de calor que azotará a la mayoría del territorio argentino. Mendoza no estará excenta, como muestra esta evolución entre el martes y el jueves.
Los puntos rojos marcan que el peligro es extremo, mientras que los amarillos que el riesgo es alto.



Las zonas con mayor peligro de incendio
Los organismos de Defensa Civil de las municipalidades describieron los sectores mendocinos con mayor peligro de fuego:
- El pedemonte de Luján de Cuyo, lo que incluye a las villas cordilleranas como Cacheuta y Potrerillos.
- El norte de Las Heras: Challao y Villavicencio.
- Los sectores agrícolas del este mendocino en los departamentos de San Rafael, General Alvear, La Paz, Santa Rosa y San Carlos.
- Zonas de Malargüe.
Desde el Plan Provincial Manejo del Fuego se elabora un índice meteorológico de peligro de incendios forestales en la provincia. En la edición de este martes, el ente gubernamental señaló a la zona del aeropuerto “El Plumerillo” y a la Reserva Natural Divisadero Largo, como los sectores en peligro “extremo”.

En nivel de peligrosidad, a las dos zonas destacadas las siguieron, el espacio del Aeroclub de San Martín y la Reserva de Biosfera Ñacuñan, ambas catalogadas con un peligro de incendio “Muy alto”.
El coordinador de este ente, Diego Martí, explicó que en momentos de extremo calor, como en la actualidad, “todas las zonas que tienen cobertura de bosque nativo tienen cierto peligro de incendio”, ya que esta flora se vuelve un combustible fino en caso de un foco ígneo.
Respecto al pedemonte que está en territorio de Luján, Óscar Montiel -Defensa Civil de esa municipalidad- definió que “las zonas de mayor peligrosidad serían las del pedemonte. Cacheuta y Vertientes del Pedemonte -los barrios frente al Desert-“. Además, incluyó al sur del departamento, principalmente, “el Carrizal de abajo y de arriba“.
El jefe del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Guaymallén, Lucas Pérez, compartió las estadísticas del 2024, que tienen a Los Corralitos, y el sur de Puente de Hierro, Colonia Molina y Colonia Segovia como los sectores con más incendios registrados.

Las causas de focos ígneos
Las autoridades consultadas también especificaron los principales motivos por los que se generan los incendios en las distintas zonas de la provincia.
“La vegetación mendocina, por sus características propias, se comporta con la presencia del fuego como si fuera combustible muerto, arde con facilidad y puede propagarse rápidamente“, detalló Martí.
Por su parte, en las zonas más visitadas, como el pedemonte mendocino, además de incluir la valoración de la vegetación autóctona, se incrementa el peligro debido a la “afluencia turística”.
Montiel -Defensa Civil de Luján de Cuyo- detalló que los turistas pueden generar un incendio sin siquiera prender directamente un fuego controlado. “Quizás no hacen fuego, pero si llevan alguna botella que dejan tirada y esta hace `efecto lupa´, se produce un incendio. Esa es una de tantas posibilidades de que se prenda”.
Otro factor que da aire a un incendio es la presencia del viento Zonda. Cada vez que se da el fenómeno, las chances de que se inicie el fuego, se esparza y se agrave tanto en el pedemonte como en las zonas rurales de Mendoza, son mayores.
“Cuando hay Zonda, la extensión y la fuerza que toma el incendio es casi imparable, arrasa con todo lo que tiene a su paso”, comentó el bombero guaymallino, Pérez.

El jefe de Defensa Civil de Malargüe, Damián Contreras, resaltó que en el departamento patagónico “el mayor porcentaje de incendios de monte nativo tiene que ver con una cuestión cultural que sugiere que, al realizar quema de pastizales, la pastura va a crecer mejor“. El funcionario cuestionó la utilidad de esta práctica ancestral.
Qué trabajos de prevención y sanción se realizan
Dependiendo del tipo de origen más común en cada zona y la gravedad del incendio, las autoridades disponen de una serie de trabajos para actuar en la situación.
En Luján de Cuyo se comparten comunicados para educar e informar a la población de los peligros que pueden suponer sus acciones. Estas pueden ser compartidas en forma de folletos físicos o videos en las redes sociales.
“Normalmente, se hacen campañas en los medios para informar y alertar a los propietarios y de esta manera evitar los incendios“, detalló Contreras sobre los trabajos en Malargüe.

Sin embargo, en todo el territorio mendocino rige la Ley Provincial 6.099, que prohíbe hacer fuegos en lugares inhabilitados, como es cualquier zona rural y del piedemonte, con excepción de campings y otros espacios controlados.
En esta ley se incluye también la prohibición del uso del fuego como herramienta de limpieza, en quemas de basura o limpieza de lotes y fincas.
Además, se explicó que las multas por el inicio de un foco ígneo pueden llegar hasta los $50.800.000. El monto de la sanción varía según distintos parámetros como la intencionalidad, el ámbito, la negligencia, entre muchos otros.
El último gran incendio en el territorio mendocino se generó el pasado martes 7 de enero, donde un fuego de origen natural consumió 13.300 hectáreas en el departamento del General Alvear. El incendio pudo ser totalmente sofocado tres días después, el pasado viernes 10.

Luego, los incendios anteriores en el Gran Mendoza se desataron en tres lugares. Por un lado, en El Challao, donde la población creció considerablemente en los últimos años, y afectó a unas 2.000 hectáreas en 2023. El segundo afectó al oeste de Capital.
El tercer foco se produjo en Luján de Cuyo, también en un sector del pedemonte, con el peligro de que las llamas afectaran los nuevos barrios que se instalaron recientemente. Si bien el trabajo para sofocarlos fue arduo, las tareas de los brigadistas se complicaron por la presencia de viento Zonda.
