Los fiscales que acusan al ex juez Walter Bento en el juicio oral por hechos de corrupción se pronunciaron este miércoles y pidieron su regreso a prisión, rechazando de esta forma su arresto domiciliario. Entre otros argumentos, dictaminaron que no existen motivos válidos para mantenerlo fuera del penal federal de Cacheuta, en Luján tal como pretende la defensa.
El Ministerio Público Fiscal, representando por Dante Vega y María Gloria André, entendió que el destituido magistrado debe volver a la cárcel para cumplir con la prisión preventiva, tras considerar improcedente la solicitud de su defensa de extender la detención en su hogar, alegando que los argumentos sobre el cuidado de su familia no constituyen una razón suficiente para mantener el beneficio.
Este miércoles vence el plazo de los 15 días de prisión extraordinaria domiciliaria para el ex titular del Juzgado Federal Nº1, que accedió a fines de noviembre de forma provisoria para “cuidar a su familia”, según los fundamentos de los representantes legales del procesado por cohecho y jefe de una asociación ilícita, entre otros delitos.
Los abogados de Bento insistieron en que ese beneficio se estire para que pueda seguir en su casa del barrio privado Palmares, aunque la Fiscalía solicitó que regrese a Cacheuta mientras continúa el debate oral en su contra. Conocida esta resolución, el Tribunal Oral Federal Nº2, integrado por las juezas Gretel Diamante, María Carolina Pereyra y Eliana Ratta, deberá definir esta misma jornada si el plazo puede extenderse o si debe volver a la prisión.
La explicación de la Fiscalía agrega que “la defensa plantea ahora el mantenimiento de esa prisión domiciliaria. Como se desprende del escrito presentado, el fundamento del pedido se relaciona nuevamente con la salud y los cuidados de su hijo Facundo y de su esposa, Marta Boiza”.
De todas formas, el Ministerio Público Fiscal fue contundente y señaló que “el mantenimiento de la prisión domiciliaria de Bento es improcedente y debe ser rechazado”.
“Ello es así porque las constancias del legajo y una valoración integral de la situación invocada y de la normativa aplicable demuestran que las distintas circunstancias alegadas relacionadas con la salud de Facundo Bento y de Marta Boiza pueden ser razonablemente atendidas sin lesión alguna de sus respectivos derechos fundamentales. Por ende, no constituyen un fundamento válido para mantener la prisión domiciliaria de Walter Bento”, destacaron.
El MPF también sostuvo que el cambio de modalidad mientras continúa el juicio (a prisión domiciliaria) que pretenden los abogados de Bento “es improcedente” porque los derechos fundamentales de Facundo Bento (hijo del juez que padece una discapacidad) están garantizados.
Para los fiscales, Facundo Bento “es una persona con discapacidad, pero no una persona que se encuentre desamparada por su familia ni por el Estado. Al contrario, sus condiciones socioeconómicas, la integración de su grupo familiar y las prestaciones que se le brindan por intermedio de instituciones y profesionales diversos conforman un contexto de asistencia y protección de derechos compatible con la normativa vigente, tanto interna como internacional”.
“Solicitamos al Tribunal que rechace el pedido de la defensa, que haga valer el carácter excepcional y provisorio con el que fue concedida la prisión domiciliaria a Walter Bento y que, en consecuencia, disponga su realojamiento en el complejo penitenciario a las resultas del proceso”, cierra el dictamen del MPF.
