Jégou y Auradou, los deportitas imputados.

Una audiencia clave del caso de los rugbiers franceses Oscar Jégou y Hugo Araudou, acusados de abuso sexual en Mendoza, se desarrolló la mañana de este martes en el Polo Judicial Penal. La misma tenía como objetivo definir el pedido de sobreseimiento de los imputados, realizado por el fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual Darío Nora y la defensa.

La jueza Eleonora Arenas, escuchó los argumentos de todas las partes, pero todo se dilató a partir de que la querellante, Natacha Romano -representante legal de la denunciante-, rechazó la solicitud de la parte acusadora y los abogados de los deportistas y solicitó el apartamiento del representante del Ministerio Público Fiscal (MPF), argumentando irregularidades en el manejo de la investigación.

Después de eso, la magistrada del Juzgado Penal Colegiado Nº 1 decidió pasar a un cuarto intermedio -sin fecha definida- para analizar los pedidos y definir en los próximos días si dictará o no el sobreseimiento definitivo de los acusados.

La investigación tuvo su inicio el 7 de julio, cuando una mujer, de 40 años, denunció a dos jugadores de la selección de rugby de Francia por abuso sexual en un hotel cinco estrellas de Ciudad.

Según el relato, conoció a uno de los rugbiers en un boliche de Luján de Cuyo y, tras ello, se trasladaron en un vehículo de la plataforma Cabify hasta el hotel de avenida Belgrano, donde se alojaba el equipo tras disputar un partido contra Los Pumas en el estadio Malvinas Argentinas.

La mujer afirmó haber sido abusada primero por Oscar Jégou y luego por su compañero Hugo Araudou. Ambos fueron detenidos en Buenos Aires cuando se disponían a viajar a Uruguay con la delegación gala y luego trasladados a Mendoza, donde la Justicia los imputó por abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos personas.

La denuncia tuvo gran repercusión internacional, sobre todo en Francia, donde incluso funcionarios del gobierno de Emmanuel Macron se pronunciaron al respecto. No obstante, tras casi una semana detenidos, los rugbiers fueron beneficiados con la prisión domiciliaria en Mendoza.

A partir de allí, la incorporación de nuevas pruebas y testimonios debilitó la denuncia, al detectarse inconsistencias en el relato de la víctima. Esto permitió que Jégou y Araudou regresaran a su país en agosto.