El Juzgado Civil N°8 de Buenos Aires revocó la medida cautelar que impedía a los medios de comunicación divulgar información relacionada con Jorge Lanata. La jueza Lucila Córdoba, responsable de la decisión inicial, revirtió la restricción tras consultar tanto al periodista como a sus familiares directos, quienes manifestaron no tener inconvenientes en que se difundieran detalles sobre su estado de salud y su vida privada.
La medida original había establecido “la prohibición de la difusión de cualquier información sobre Jorge Ernesto Lanata, incluyendo su imagen, vida privada, situación familiar y aspectos del proceso judicial en curso”. Este tipo de resoluciones buscan proteger la privacidad de las personas involucradas en circunstancias delicadas, especialmente en lo que respecta a la salud.
No obstante, la jueza Córdoba procedió a consultar a Lanata sobre su voluntad en relación con la medida restrictiva. Según consta en el expediente, la magistrada le preguntó: “¿Cuál es su voluntad en cuanto a que se brinde información respecto a sus circunstancias de salud y familiar?”. A lo que Lanata respondió: “Uno siempre puede salir a responder”, dando a entender que no se oponía a que los medios informaran al respecto.
El fallo también menciona que sus hijas y su esposa, la abogada Elba Marcovecchio, fueron consultadas sobre la posibilidad de levantar la restricción. Tanto la familia como Lanata coincidieron en que no veían objeción alguna en que se hiciera pública dicha información. “Del mencionado instrumento resultan expresiones de voluntad del causante, coincidentes con las de sus familiares. Refirieron que no tienen inconveniente en que se hable sobre la salud y que esa es la voluntad de él”, señala el documento.
En consecuencia, la jueza Córdoba decidió “dejar sin efecto la restricción de información dictada mediante autos de fecha 26 y 27 de septiembre del corriente año, y su aclaratoria de fecha 28 de septiembre de 2024”. La prohibición, que inicialmente se había impuesto para evitar la difusión de información que pudiera afectar la dignidad del periodista, queda así sin efecto.
