Hugo Martín Rodríguez.

El Tribunal Penal Colegiado Nº 1 decidió este miércoles apartar a la jueza Alejandra Mauricio en la causa de la tragedia del Acceso Sur, en la que murieron atropellados a principos de mayo el policía Leonardo Exequiel Alarcón Quiroga (35) y el agente de Tránsito de Godoy Cruz Santiago David Velázquez Guevara (23).

De esa forma, quedaron sin efecto las resoluciones en el expediente por parte de la magistrada del Juzgado Penal Colegiado Nº 1, entre las que se encontraba la prisión preventiva.

Pese a eso, el sommelier acusado, Hugo Martín Rodríguez (44), continuará tras las rejas hasta que se fije una nueva audiencia con otro juez de primera instancia. En esa cita, el fiscal de Tránsito Fernando Giunta, quien lidera la instrucción, podrá solicitar nuevamente el dictado de la medida cautelar.

Lo cierto es que la decisión de los jueces David Mangiafico, María Belén Salido y Luis Correa Llano llegó a partir de una apelación presentada por el abogado defensor Pablo Cazabán, quien argumentó que Mauricio incurrió en agravios, falta de fundamentación en el fallo y omisión de respuesta a varios planteos.

Más allá de que el Ministerio Público, representado por Giunta y el fiscal en jefe de la UFI Tránsito, Darío Tagua, rechazaron lo solicitado por letrado y defendieron la legitimidad del fallo de la magistrada, el Tribunal consideró que existieron vicios en la fundamentación de la prisión preventiva y el rechazo a la detención domiciliaria.

Por eso, definieron que correspondía el apartamiento de Mauricio, “a fin de garantizar la imparcialidad del tratamiento nuevo de la cuestión”, sostiene el fallo que se ventiló este miércoles en el Polo Judicial Penal.

El accidente

El siniestro ocurrió pasadas las 23.30 del viernes 3 de mayo en el Acceso Sur, a la altura de calle Sarmiento de Godoy Cruz.

Allí, personal policial y de Tránsito del municipio realizaban un control vehicular. Todo transcurría con normalidad hasta que apareció Rodríguez a bordo de su Ford EcoSport roja, circulando a toda velocidad en dirección al norte.

Pese a la presencia de los funcionarios, el conductor continuó con su marcha, impactó una movilidad policial y luego arrolló a Velázquez y Alarcón.

El trabajador municipal perdió la vida en el acto, mientras que el oficial principal falleció horas después en el Hospital Central, a raíz de las graves heridas sufridas.

Por eso, Rodríguez, quien tenía 2.68 gramos alcohol por cada litro de sangre al momento del siniestro, fue imputado por dos hechos de homicidio simple con dolo eventual, delito que prevé penas de entre 8 a 25 años de encierro.