Con el precio de la luz por las nubes, es importante que los consumidores vigilen el consumo de electricidad de sus electrodomésticos. Buscar el modo en el que reducir el gasto para pagar menos en la factura es imprescindible.
Seguramente hayas pensado que al no estar en casa los electrodomésticos dejarían de consumir, pero no es así. Existen ciertos aparatos eléctricos que siguen consumiendo aún estando apagados y que pueden disparar el precio de tu servicio eléctrico.
Entre los electrodomésticos que más energía consumen se encuentra la heladera con un 28,9% en el consumo del hogar, seguido por el televisor con un 11,4% y el lavarropas con un 11%.
Y hay que tener en cuenta que estos aparatos están conectados las 24 horas del día, durante los 365 días del año. Estos artefactos, en caso de disponer de un piloto de luz roja, stand-by, como es habitual sobre todo en los televisores, siguen consumiendo electricidad.
¿Qué es el consumo fantasma?
El consumo fantasma es aquel consumo que proviene de aquellos aparatos que estando apagados, pero se mantienen conectados a la corriente y consumen energía. Aunque la cantidad es realmente baja, durante largos periodos el impacto puede ser significante.
A lo largo del tiempo, este consumo acumulado puede representar hasta un 10% o 20% de la factura de electricidad.

El televisor es uno de los electrodomésticos que más consumen aún estando apagados.
En general, se estima que un televisor en modo de espera consume entre 0,5 y 3 vatios.
Aunque parezca poco, si pensamos en la cantidad de horas que la televisión está apagada puede resultar un alto porcentaje de nuestra factura sin apenas enterarnos.
Para reducir este gasto, debemos desenchufar todos los electrodomésticos que tienen una luz roja en stand-by aunque estén apagados.
