La protagonista del polémico video en la Casa Rosada, Tamara Pettinato rompió el silencio mediante un posteo de Instagram donde compartió su descargo por las imágenes que fueron tomadas por el expresidente Alberto Fernández.

En los últimos días, fui víctima de una campaña de hostigamiento producto de la publicación de un video de carácter privado en el que aparezco filmada por el ex presidente Alberto Fernández“, dictó el principió del descargo.

Luego, la hija del músico Roberto Pettinato aseguró que tras la publicación de este video, se ha vuelto “blanco de innumerables acosos y amenazas referidas a mi vida privada plagadas de mentiras e información falsa”.

La panelista confirmó que las imágenes correspondían a un almuerzo que compartió con Fernández “luego de realizar una entrevista en Casa Rosada en el marco de un trabajo documental para la televisión china“.

Además, señaló que esto tuvo lugar en enero de 2022, por lo que aseguró que “no habían restricciones sanitarias en ese momento“.

Una cortina de humo

Resulta obvio que conozco al ex presidente y tenía un vínculo de confianza con él. Sin embargo, una cosa no quita la otra. Lo que se dice de las circunstancias en las que se grabaron esas imágenes es falso. Me están usando“, denunció la joven.

Pettinato sostuvo esta denuncia al preguntar: “¿No es una obviedad que están desviando el foco de atención? ¿Resulta que una denuncia de violencia de género se tapa con más violencia contra una mujer?“.

Con esto Pettinato describió que la controversia generada a raíz de su video con el expresidente, sería parte de una estrategia para tapar las acusaciones de Fabiola Yañez en contra de Fernández.

Luego, pasó a definir la relación laboral que mantuvo con el estado en 2022, por medio de la Secretaria de Comercio de la Nación, duró solo un día, donde según describió: “Nunca le saqué beneficio a mi vínculo con el ex presidente“.

Finalmente, la hija del saxofonista de histórica banda SUMO concluyó este escrito al pedir que “se deje de utilizar mi nombre y de hacerse valoraciones morales en el marco de una situación que me excede, que se respete mi persono sin ser víctima de hostigamiento y persecución.