Los niños Ariel y Kfir Bibas, junto a sus padres.

Un video filmado en Gaza, muestra a dos niños pelirrojos caminando junto a dos adultos y una fila de chicos. Las imágenes han generado expectativa y esperanza en Israel porque coinciden con los dos hermanos Ariel y Kfir Bibas, los rehenes más pequeños tomados por Hamás en su ataque terrorista del 7 de octubre.

La historia de los hermanos Bibas, secuestrados por la organización islámica el año pasado junto a sus padres, generó conmoción en medio del horror generalizado. Su destino nunca fue confirmado oficialmente por las autoridades, por lo que no se ha determinado si están con vida o murieron asesinados.

El video que ha generado cierta esperanza fue subido a Instagram por el creador de contenidos Yahya Mahmoud.

Una hilera de chicos, con un adulto al frente y otro atrás, caminan por una zona en ruinas, mientras cantan. En la imagen se ven dos niños pelirrojos. Su apariencia coincide con Ariel y Kfir.

Por el momento, la inteligencia israelí no ha confirmado nada respecto del video.

La familia argentina-israelí vivían en el kibbutz de Nir Oz al momento de los ataques del 7 de octubre en el sur de Israel. Cuando fue secuestrado, Kfir tenía apenas 4 meses de edad, por lo que fue el rehen más joven capturado por Hamás, entre los más de 200.

En febrero, Israel mostró un video de aquel fatídico día, donde los niños y sus padres son transportados por los terroristas, cubiertos por una sábana, mientras caminan por una calle en Khan Yunis, una ciudad al sur de la Franja de Gaza. Para el Ejército israelí, corresponden a los primeros día de su cautiverio.

Sirvió, al menos, para saber que Hamás los tenía en su poder y que al llegar a Gaza se encontraban con vida. Su padre fue separado posteriormente de su esposa e hijos.

Luego, Hamás informó que los niños y su madre, Shiri, habían muerto durante un bombardeo de Israel. Sin embargo, nunca mostraron pruebas.

El paradero con vida de los niños ha sido objeto de numerosos reclamos, no sólo por el Gobierno de Israel, sino también en todo el mundo. La ex jueza mendocina Aída Kemelmajer expresó su dolor en una carta a Unicef por la vida de los chicos.