Este domingo se cumplen 100 días del ataque y masacre que realizó el grupo terrorista Hamás en el sur de Israel, que dejó un saldo de 1200 civiles asesinados y 249 secuestrados. De ese número, más de cien permanecen cautivos en los túneles de la Franja de Gaza, entre ellos, bebés, niños y ancianos.

Por ello, la ex ministra de la Suprema Corte de Justicia, Aída Kemelmajer, le preguntó a una de las autoridades de Unicef en Argentina por qué el organismo internacional no ha reclamado por las víctimas israelíes que siguen bajo el poder de la organización terrorista.

A través de una carta, Kemelmajer se dirige a Luisa Brumana, que desde 2018 es la representante de Unicef en el país. Actualmente, Israel asegura que los rehenes en manos de Hamas son más de 130, entre ellos, 20 mujeres y dos niños. En diciembre, un intercambio de prisioneros permitió la liberación de 105 secuestrados.

En su misiva, la reconocida ex jueza le señala a la representante del organismo para la infancia de las Naciones Unidas que “con mucha justicia, la prestigiosa organización internacional viene solicitando medidas de protección de los niños palestinos que viven en la zona de Gaza“.

Sin embargo, Kemelmajer observa que la actitud no es la misma para con los rehénes israelíes cuyo paradero y situación se desconoce desde el operativo perpetrado el 7 de octubre de 2023.

Lamentablemente, no he visto iguales reclamos por la liberación de los niños, niñas y adolescentes que aún son rehenes del movimiento terrorista Hamás y que son salvajemente tratados desde hace 100 días“, consideró.

E inquirió a la funcionaria de Unicef: “¿Esos niños, niñas y adolescentes no merecen protección de Unicef?“.

Una interpretación que puede hacerse es que la prestigiosa jurista mendocina está haciendo foco sobre el sesgo que ha mostrado está organización internacional.

De hecho, el 17 de enero será el primer cumpleaños de Kfir Bibas, el bebito secuestrado junto con su mamá y su hermanito, Ariel. A partir de este dato se lanzó una campaña internacional exigiendo su retorno a casa: “No hay festejo sin cumpleañero“.

Por el momento, Unicef no ha dicho nada de este caso.