Luego de que el Gobierno nacional acordara un aumento del presupuesto solo para la Universidad de Buenos Aires, el Comité Ejecutivo del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) se reunió el miércoles y expresó su malestar. Esther Sánchez, rectora de la Universidad Nacional de Cuyo, fue parte del encuentro, y aseguró que “más de un 85% de los estudiantes son considerados de segunda categoría”, y pidió un tratamiento igualitario para todas las universidades.
Según informó la UBA, quedó suspendida la emergencia presupuestaria anunciada el pasado 10 de abril, luego de que el Gobierno nacional actualizara un 270% el presupuesto de gastos de funcionamiento y 300% para hospitales. Una medida que impactará exclusivamente en Buenos Aires y no en el conjunto de 60 universidades distribuidas a lo largo de todo el país.
En este sentido, la UNCuyo cuestionó el anuncio y aseguró que existe una diferencia en el trato entre los estudiantes de la UBA y los alumnos del resto de las universidades del país.
“Aquí no se tiene en cuenta que somos una república federal, pareciera que esto está solo en la Constitución. A la hora de responder a todas las universidades, solo se tiene en cuenta la UBA“, dijo Esther Sánchez.
Y agregó: “Del total de estudiantes que son superiores a 2 millones, 300 mil aproximadamente son de la Universidad de Buenos Aires, el resto corresponden a estudiantes de todo el país. De esta manera, más de un 85% son considerados de segunda categoría, mientras que a los de la UBA se los considera de primera categoría“.
Ante los hechos, la rectora confirmó que el CIN quedará en “sesión permanente”, aguardando diálogo con el Gobierno nacional.
“Pedimos un tratamiento igualitario para todas las universidades. No se trata solo de gastos de funcionamiento, sino también aspectos relevantes como salarios dignos para docentes y no docentes, becas actualizadas y poder mantener el sistema de ciencia y tecnología“, aseguró Sánchez.
El comunicado del CIN
La actualización en un 270 por ciento del presupuesto de gastos de funcionamiento y de un 300 por ciento para hospitales a la Universidad de Buenos Aires implica el reconocimiento por parte del gobierno nacional de uno de los aspectos del problema -y su grave magnitud- que todo el sistema universitario viene planteando desde enero de este año
Resulta inadmisible y provocador que se reconozca solo para una universidad y no para la totalidad del sistema que reúne a un conjunto de 60 universidades a lo largo y a lo ancho de todo el país, que representan a dos millones de estudiantes de las universidades argentinas. No aceptaremos que existan estudiantes de primera y de segunda.
Por lo tanto, habiendo el gobierno confirmado con sus actos que los recursos están, exigimos inmediatamente una resolución que garantice un incremento igual al otorgado a la Universidad de Buenos Aires para todas las universidades públicas de la Nación.
Con la misma urgencia, seguiremos bregando por paritarias para las y los trabajadores de las universidades que recompongan la pérdida del poder adquisitivo del salario, por el sostenimiento y el fortalecimiento del sistema científico y tecnológico, por la actualización del monto destinado a becas estudiantiles y por la recuperación de las obras de infraestructura hoy paralizadas.
Rechazamos cualquier metodología que promueva la división entre universidades y dentro de las universidades. No convalidaremos ningún intento de división, ni priorizaremos nunca ningún atajo. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) no resigna lo que cree. No es solo un problema de recursos, es también de principios.
Reunido en la sede del CIN en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Comité Ejecutivo resuelve quedar en sesión permanente a la espera de una respuesta urgente a esta solicitud y, si no la hubiera, definir las acciones a seguir en defensa de la Universidad Pública Argentina.
