River Plate confirmó la venta del uruguayo Nicolás De la Cruz a Flamengo, de Brasil, que hizo lo propio también en sus redes sociales, a cambio de 16 millones de dólares. de los que la mitad le corresponderán al club argentino.

Mientras que otro club brasileño, Botafogo, prepara una nueva oferta por el volante de Boca, Cristian Medina, luego de que el “xeneize” rechazara los 7 millones de dólares por el 80% del pase.

Adiós al uruguayo

Después de seis años en River, De la Cruz se va a Flamengo como parte de una promesa de venta hecha por la dirigencia “millonaria” el año pasado.

“El jugador Nicolás De La Cruz fue transferido a Flamengo y continuará allí su carrera. Gracias por dejar todo en cada partido, Nico”, señaló River en su cuenta oficial.

“Comenzamos a armar el plantel para la próxima temporada con un gran nombre que era muy esperado por nuestra afición. Estamos contentos con el acuerdo y le deseamos a De La Cruz todo el éxito en la defensa del manto sagrado”, respondió por su parte Flamengo al posteo riverplatense.

El mediocampista de 26 años (nació el 1 de junio de 1997 en Montevideo), que llegó al club de Núñez en 2017 proveniente de Liverpool, de su país natal, que cuenta con el otro porcentaje de su pase, ya tiene asignado el dorsal número 12.

La salida del uruguayo se suma a las bajas de Enzo Pérez y Jonatan Maidana, por ahora con destino incierto para sus carreras. Por contrapartida, el cordobés Matías Suárez, cuya continuidad estaba en duda, anunció que renovará contrato en las próximas horas.

¿Se va la promesa?

Por otra parte, luego de la negativa inicial de Boca, Botafogo realizará una segunda oferta con distintas promesas que terminarían con Medina, buen rendimiento mediante, jugando en la mismísima Premier League inglesa.

Según Globo Esporte el volante de 21 años es “el gran objetivo” de Botafogo, aunque el nuevo ofrecimiento no sería por la cláusula de rescisión que asciende a los 15 millones de dólares.

“Es visto como una pieza clave para llegar y ser titular”, indicó el medio deportivo brasileño, que precisó el origen de un futuro derrotero de Medina hasta Inglaterra al señalar que Botafogo pertenece a Eagle Football, una empresa propietaria también de Olympique Lyon de Francia y el Crystal Palace, de Londres.