La investigación por el conmocionante femicidio de la joven estudiante universitaria chubutense Malén Ledesma reveló en las últimas horas que el imputado no era su pareja y que mantenía una relación de amistad “casi íntima”, a tal punto que sus familias estaban al tanto del vínculo desde hacía varios años.
Debido a esto, el joven lasherino detenido, Iván Gabriel Juárez, de 24 años y también cursando en la UNCuyo, continuará detenido en la cárcel acusado por femicidio ( (matar “a una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediara violencia de género”) sin el agravante del vínculo.
Fuentes policiales y judiciales revelaron que Ledesma estaba de novia con otro joven mendocino, un arquitecto recibido de la citada alta casa de estudios y que la pareja tenía pensado irse a vivir a España una vez que ella se recibiera de la carrera que estaba cursando, Licenciatura de Inglés.
Así las cosas, la sospecha de que existía un “vínculo” sentimental entre el victimario y la víctima se cayó cuando en las últimas horas llegó a la provincia la familia Ledesma. Fue su madre la que habló con los investigadores y detalló que Malén mantenía una relación de pareja desde hacía bastante tiempo con el arquitecto.
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Con el avance de la instrucción, los pesquisas continuaban este martes preguntándose qué fue lo que motivó el ataque de Juárez contra la joven nacida en enero de 1999. Se sabe que pasaron la tarde del viernes juntos en alguna pileta o espejo de agua de Alta Montaña (en Luján) y que se movilizaban en una camioneta Toyota Hilux blanca.
Juárez decidió frenar sobre ruta 82, a unos 200 metros de un restaurante para orinar y Ledesma se quedó en el vehículo doble cabina. Cuando regresaba, testigos lo vieron acomodarse el pantalón mientras la chica se encontraba al lado del rodado con su teléfono celular en la mano.
“Algo sucedió entre ellos pero es posible que nunca se sepa, quizás algún tipo de rechazo ante un avance sentimental del joven”, agregó un investigador policial consultado por El Sol, que reveló el caso este viernes por la noche.

Lo cierto es que, sostiene la reconstrucción de los detectives, el joven tomó un cuchillo “tipo carnicero” de mango rojo que llevaba en la Toyota y le asestó cuatro puntazos en el cuello a Ledesma.
La joven gritó desesperadamente por ayuda pero se desplomó desvanecida y murió a los pocos minutos. Este momento fue aprovechado por Juárez, quien arrancó el vehículo y se dio a la fuga por la citada ruta hacia Mendoza.
Hubo una persecución luego policial gracias al aporte de los testigos, entre ellos, un policía de San Juan que se encontraba de licencia, y policías lujaninos salieron en su búsqueda.
Mediante comunicaciones entre el CEO, las movilidades que estaban en la calle y cámaras de seguridad, lo ubicaron en Pueyrredón y Viamonte de Chacras de Coria y lo detuvieron.
Cuando lo llevaban a la Comisaría 47ª y luego también frente a una abogada oficial, Juárez aseguró no recordar nada de lo que había hecho.
