Giovanni, Genaro y Gitanjalil Caroglio.

Los tres hermanos acusados de formar una organización dedicada a cometer estafas mediante operaciones con criptomonedas recibieron este miércoles un nuevo revés judicial y están cada vez más complicados.

En esta ocasión, la Justicia les dictó la prisión preventiva en la causa que los investiga por el delito de asociación ilícita y que el fiscal de Delitos Económicos Hernán Ríos instruye en paralelo al expediente de las supuestas maniobras fraudulentas cometidas por el denominado clan Caroglio.

Fue la jueza María José Cerdera quien le impuso la medida cautelar a Giovanni Tomás (presunto líder), Genaro Daniel Tomás y Gitanjalil Tomás Pablo Caroglio Santecchia (sindicados organizadores), a raíz del pedido formulado por el representante del Ministerio Público.

Giovanni y Genaro ya se encontraban prisión preventiva desde el 29 de agosto, cuando la misma magistrada se las dictó junto al chileno Hans Ditier Breuer Vargas, uno de los estrechos colaboradores que tenían los Caroglio en las firmas Cripto Country y We Are Capital, a través de las que vendían terrenos digitales en el metaverso y ofrecían un servicio de broker de criptomonedas, respectivamente, y con las que habrían cometido diversos ardides a clientes, surge de la pesquisa.

En ese fallo, Cerdera les otorgó el recupero de la libertad a Gitanjalil, Juan Ignacio Manduca Suraci y Lucas Matías Salazar Guerrero -otros dos socios de los Caroglio-; también hizo lugar al pedido de los defensores para que Giovani, Genaro y Breuer Vargas cumplan la medida de coerción en modalidad domiciliaria.

Pese a que los seis imputados estaban en condiciones de salir de prisión, sólo lo pudieron hacer Breuer Vargas (domiciliaria) y Manduca (libre). Los cuatro restantes debieron permanecer tras las rejas debido a la imputación que recayó sobre ellos por asociación ilícita.

Con el nuevo paso procesal que se resolvió este miércoles, la jueza Cerdera rechazó la prisión preventiva para Salazar, por lo que se encuentra en condiciones de recuperar la libertad, aunque para eso deberá afrontar sendas fianzas que se le fijaron en ambas causas.

Así las cosas, mientras se profundiza la pesquisa por asociación ilícita, las partes aguardan por la resolución de los jueces Carmen Magro, Ramón Spektor y Mónica Romero, del Tribunal Penal Colegiado N° 2, sobre la apelación a la prisión preventiva en la causa por las estafas, que ya acumula más de 130 denuncias.