La bomba explotó este martes en el megajuicio que se desarrolla en Tribunales Federales contra el ex juez Walter Bento, acusado de liderar una asociación ilícita que cobraba coimas a presos, y una treintena de procesados. El encargado de detonarla fue Diego Alejandro Barrera, condenado a prisión perpetua por el secuestro extorsivo y asesinato de Diego Alfredo Aliaga, ex despachante de aduanas e informante policial señalado como nexo o facilitador de la banda que, se sospecha, lideraba el destituido magistrado.

Barrera declaró como testigo ante el Tribunal Federal N° 2 y dio marcha atrás con lo que había afirmado durante la instrucción. Ahora aseguró que sus acusaciones en contra Bento fueron armadas por el fiscal general Dante Vega y dirigentes peronistas, entre los que incluyó a “Carlos Ciurca (ex vicegobernador) Anabel Fernández Sagasti (senadora nacional), Leonardo Comperatore (ex ministro de Seguridad)” y quien era su abogado, Antonio Carrizo.

La sorpresa fue mayúscula en ese grupo de políticos. “Leí el título de la nota, me metí a chusmear para ver a quiénes había mencionado Barrera y encontré mi nombre. No lo podía creer, era lo último que imaginaba”, dijo Ciurca.

Una situación parecida vivió Fernández Sagasti, también mencionada por el homicida de Aliaga, al enterarse que su nombre había sido ventilado en la audiencia. “No entendía nada”, dijeron en el círculo más cercano de la legisladora kirchnerista.

Más que preocupación, en el peronismo mendocino hubo sorpresa, malestar y ansiedad por conocer lo que ocurrirá este miércoles, cuando Barrera enfrentará las preguntas de Vega y de los abogados defensores, en la continuidad del megajuicio.