Como si el tiempo no hubiese pasado desde aquel 19 de abril de 2016 -cuando en sus redes sociales anunciaron su impasse en la música- Chano, Bambi, Seby y Diega volvieron a pisar un escenario en la mítica Ciudad de Buenos Aires, ante un piberío extasiado de nostalgia que nunca los borró de su memoria.
El tan ansiado regreso que meses atrás Tan Biónica anunció en un Lollapalooza colmado, finalmente se produjo la jornada del sábado 28 de octubre, con un show en Vélez Sarsfield que da inicio a la primera de cinco presentaciones en estadios totalmente agotados.
El regreso de una de las bandas de pop rock más importante de la escena local comenzó puntualmente a las 21 horas, cuando en el Estadio José Amalfitani se escucharon los primeros acordes de la característica Seven Nation Army, pieza emblemática de The White Stripes a la que Tan Biónica adoptó como propia una década atrás, convirtiéndola en un complemento infaltable de sus presentaciones en vivo.
El hipnótico escenario, que planteaba una puesta en escena repleta de efectos de colores y figuras geométricas, mostraba en sus pantallas el arribo del grupo a las tablas y más de 40.000 corazones nostálgicos abrazaban con euforia a los ídolos que marcaron una parte fundamental de sus vidas. El primer show de La última noche mágica daba inicio con la promesa de no dejar a nadie indiferente.

El llanto de Chano
Uno de los momentos más especiales del show se vivió cuando Bambi presentó “al poeta más honesto de toda su generación“, su hermano Chano, para cantar Las cosas que pasan. Allí, mientras la multitud coreaba su nombre, el intérprete habló a corazón abierto: “Cuando era chiquito soñaba con tocar en un estadio y que la gente grite mi nombre. Pero después de un montón de cosas que me pasaron me di cuenta que no había aprendido bien a soñar”.
Es de público conocimiento que Chano ha atravesado por zonas oscuras y difíciles en su lucha incesante contra las adicciones, por lo que sus palabras se sintieron tan humanas como descarnadas, llevando al estadio al borde de las lágrimas cuando él mismo quebró en llanto sobre el escenario: “Si pudiera volver a vivir trataría de tener solo buenos momentos. Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, solo de momentos. Gracias, por los que rezaron por mí en los momentos feos. Tal vez estoy vivo por eso”.


