El 24 de agosto adquiere un significado especial en Mendoza por la Ley provincial 5131, que lo establece como el Día del Padre. Esta fecha se conecta con el nacimiento de Mercedes Tomasa, la única hija de José de San Martín y Remedios de Escalada, ocurrido en 1816.
El nacimiento de Mercedes Tomasa tuvo lugar en Mendoza, precisamente en la calle Corrientes, marcando el hogar de sus padres desde 1814. Los primeros años de su vida transcurrieron entre intensos momentos, como el viaje a Buenos Aires, la enfermedad de su madre y la ausencia de San Martín en sus misiones de liberación de Perú y Chile. A pesar de estos desafíos, Mercedes creció en un ambiente lleno de cuidados y cariño.
Tras la muerte de su madre en 1823, la vida de Mercedes cambió. Bajo el cuidado de su abuela, esperaba el regreso de su padre de sus misiones independentistas. En 1824, padre e hija viajaron a Europa, donde Mercedes recibió una educación excepcional en pintura y música.

En 1831, una enfermedad de cólera afectó a Mercedes y a San Martín en Francia. Sin embargo, en medio de la adversidad, surgió una historia de amor. El médico Mariano Balcarce los atendió y, con el tiempo, se casaría con Mercedes en 1832. Este matrimonio trajo felicidad a la familia.
Mercedes y Balcarce tuvieron dos hijas: María Mercedes y Josefa Dominga. Tras comprar una casa cerca de París, enfrentaron la tristeza con la muerte de María Mercedes en 1860. Sin embargo, Josefa Dominga continuó destacándose por su solidaridad y admiración hacia su abuelo.
La vida de Mercedes llegó a su fin en 1875 en Brunoy, donde descansa en paz. En 1951, sus restos fueron repatriados junto con los de Balcarce y su hija mayor, y ahora descansan en la Basílica de San Francisco.
