Foto: Ricardo Ceppi/Getty Images

Conocidos los resultados de las elecciones Primarias, en cuestión de horas, el Gobierno nacional decidió devaluar el peso argentino. La medida tendrá consecuencias fuertes para los argentinos e impactará de lleno en el principal drama del país: los precios. En los próximos días todos los valores sufrirán cambios y harán más imprevisible la economía diaria, que ya venía ajustándose por la suba del dólar blue. La devaluación es más que una definición antipática. Afectará, inevitablemente, a los salarios, que ya vienen depreciados. ¿Hay algo de todo esto que la política partidaria pueda percibir luego del cimbronazo que se dio el domingo en las urnas? De acá a octubre hay una eternidad, pero lo que sobresale es la dificultad para lograr acuerdos mínimos que otorguen estabilidad a trabajadores, empresarios y al Estado mismo, sobre una realidad ya condicionada por el cumplimiento con organismos acreedores.