Equipo responsable del servicio de Rehabilitación, en el nosocomio.

El Hospital Lencinas incorporó en el último mes un exoesqueleto para la rehabilitación de tobillos. Se trata del único prototipo en el país para la recuperación de pacientes que sufrieron accidentes cerebrovasculares (ACV), que es la principal causa de discapacidad en el mundo.

En ese periodo, un equipo de profesionales locales trabajó con investigadores de España y América Latina para formar parte de Reasiste, la red iberoamericana que utiliza este tipo de tecnología con fines médicos. Esto les permitió acceder al nuevo sistema robótico que ayuda a la rehabilitación de miembros inferiores.

“Es el segundo dispositivo robótico al que hemos accedido en la institución y se trata de aparatos que se han probado en sujetos o en personas sanas y ahora, con la finalidad de ver los resultados, la investigación se realiza en personas que han tenido secuelas neurológicas, explicó Silvana Mercante, jefa del Servicio de Rehabilitación en el centenario hospital.

Con la experiencia recogida en tecnología de última generación, lograron acceder a otro modelo más avanzado. “Tras la experiencia con el otro estudio de investigación, el hospital decidió avanzar en un sistema robótico mejorado a la versión anterior y así llegamos a este nuevo sistema robotizado, con el que en un tiempo comenzaremos a trabajar, sólo restan algunos trámites administrativos para que ponerlo en marcha”, consignó la profesional.

Por el momento, sólo se han realizado pruebas pilotos con algunos pacientes. Se estima que prontamente se arrancará con el proceso de investigación sobre este exoesqueleto que cuenta con una versión mejorada, aunque no es una versión definitiva, ya que de este trabajo se recomendarán nuevas mejoras.

Mercante contó que teniendo en cuenta los daños neurológicos de los pacientes que se analizan, con este sistema tecnológico lo que se intenta es mejorar el control motor del pie.

“Buscamos mejorar su capacidad funcional y que el paciente pueda tener una marcha más estable, una mejoría en todas las funciones motrices que tenía previamente desde el suceso“, detalló uno de los kinesiólogo del equipo, Raúl Rojas.

Por el momento la experimentación se realizará en este tipo de pacientes, cuya edad va desde 18 a 75 años. La evolución y recuperación no se reduce sólo a este tratamiento con robótica, sino que el abordaje se realiza en forma interdisciplinaria.

El proyecto, que contó con el apoyo financiero de la Dirección de Investigación, Ciencia y Técnica (DICyT), del Ministerio de Salud de Mendoza, forma parte del Servicio de Rehabilitación del hospital de Godoy Cruz, dirigido por Marcelo Barcenilla.

El equipo está conformado, además de Mercante, por los kinesiólogos Silvina Cacciavillani y Raúl Rojas, y el médico fisiatra Edgardo Cersósimo.

Pioneros en la provincia

El hospital Lencinas emprendió este tipo de proyectos desde hace casi 10 años. Arrancó con el taller de ortesis y prótesis y continuaron con la participación de una red de investigadores que les permitió acceder a sistemas robóticos de rehabilitación.

En la actualidad, el nosocomio cuenta con equipamiento de realidad virtual y con una impresora 3D que permite producir elementos ortopédicos.