Los daños en el sector de los baños de la casona antigua que fue transformada en un espacio para el arte.

El taller artístico La Pausa funciona desde hace siete años en una casona antigua de Mayor Drummond, en Luján de Cuyo. Desde su creación, que tuvo como objetivo que artesanos mendocinos cuenten con un lugar donde llevar adelante sus proyectos, han sido blanco de la inseguridad en diferentes oportunidades. Este lunes, una vez más delincuentes sustrajeron pertenecías, herramientas y provocaron daños en el lugar.

La ceramista Ana de Cara, quien administra el espacio, aseguró que ya son 22 los robos que padecieron desde que se inauguró, hace ya siete años, y apuntó contra sujetos que residen en un asentamiento aledaño.

“Viven al lado nuestro, en una villa que está ubicada en un gasoducto, sobre las vías del tren. Ya le hemos dicho a los policías quienes son y no obtenemos una solución. Desde el municipio tampoco nos han ayudado”, sostuvo la artesana.

De acuerdo con la información policial, el último hecho se registró a las 9.30 de este lunes cuando una docente llegó al taller, ubicado en calle Alberti 477, y advirtió que malvivientes violentaron el cerco eléctrico y saltaron un portón para ingresar al lugar.

Los ladrones se llevaron dos inodoros, dos lavamanos de los baños, una jarra eléctrica plateada de acero, una balanza antigua, una tetera, tres garrafas de 10 kilogramos, sopletes, herramientas, un juego de platos de porcelana, copas de vidrio, mercadería, una batería de auto, un espejo con marco de metal antiguo y una escalera, detallaron las fuentes.

Policías trabajando en el taller durante un robo ocurrido en 2019.

Seguidamente, rompieron el candado del portón para poder retirar los elementos sustraídos. Pero eso no fue todo, ya que en la escena se hallaron hasta restos de orina.

Según lo que aportó una vecina de la zona, observó a unos siete sujetos que afuera de la vivienda, los cuales habrían participado en el robo al espacio artístico.

Luego de que las autoridades tomaron conocimiento sobre la situación, tomó intervención la Oficina Fiscal Nº 11 y un ayudante fiscal de turno dispuso buscar cámaras de seguridad en las cercanías y también que trabaje la Policía Científica en el teatro del hecho, para levantar huellas y rastros que permitan avanzar en la identificación de los autores.

Asimismo, se desplazó a personal del Cuerpo de Canes y uno de los perros adiestrados siguió un rastro hasta una vivienda, la cual ya había sido marcada por las víctimas del robo, ya que sospechan que allí residen los responsables de los robos que vienen padeciendo desde hace tiempo.

Ante eso, se practicó un allanamiento en el domicilio, pero el resultado fue negativo, puesto que no encontraron ninguno de los objetos sustraídos en horas de la madrugada. Más allá de eso, las labores de los detectives policiales y judiciales continúan para poder resolver el caso.