Empezaron a sonar los acordes de Amigo y Horacio no pudo contener las lágrimas. En medio de la Maratón Otoño por la Vida sonaba un clásico del rock mendocino; uno de los temas icónicos de Los Enanitos Verdes; esta vez, cantado por Javier Cantero, hijo del recordado Marciano.
Horacio lloraba solo, emocionado. El que estaba ahí, poniendo la voz, era su sobrino, y estaba homenajeando a su hermano. Fue como volverlo a escuchar.
Un momento que pasó desapercibido para el público, pero que conmovió a los que estaban en el escenario.
