El partido de Emilio Monzó, aquel que fuera presidente de la Cámara de Diputados de la Nación durante la gestión de Mauricio Macri, quiere desembarcar en Mendoza. Por eso, un grupo de militantes que estaba en el PRO decidió separarse para darle forma, en medio de la crisis política que sacudió a la filial local. Cuentan con el aval de Alfredo Cornejo.
El grupo ya hizo la presentación formal en el Juzgado Federal N° 1 de Mendoza para inscribir al Partido del Diálogo, donde se designa como apoderada a Nuria Olivera, que es asesora en la Legislatura de la provincia.
En tribunales, presentaron la declaración de principios políticos y la carta orgánica, aunque no indicaron por el momento qué domicilio tendrá el partido en la provincia. Como todo es tan reciente, tampoco tienen previsto algún acto.
Además de Olivera, en los documentos también aparecen como miembros fundadores Jerónimo Shantal -que actualmente se desempeña en la empresa Potasio Río Colorado-, César Guevara y María Elena López.
La escisión se fue dando de manera paulatina cuando se profundizaron las diferencias con Omar De Marchi. El quiebre comenzó dos años atrás, con la elección de autoridades partidarias del PRO. En esa instancia manifestaron su descontento con el ahora candidato por La Unión Mendocina. Finalmente, terminaron desafiliados.
“Nos sentimos muy identificados con Monzó“, aseguraron desde la nueva agrupación. En el mapa de la interna de Juntos por el Cambio, Monzó hoy está cerca de Patricia Bullrich, por lo que esta nueva agrupación local se encolumna detrás del proyecto presidencial de la ex ministra de Seguridad.
Por ende, si bien se fueron del PRO, se mantendrán dentro del paraguas de Cambia Mendoza y aseguran tener buena relación con Hebe Casado -la candidata a vicegobernadora con Cornejo-, Sol Salinas, Enrique Thomas, entre las figuras que quedaron en el oficialismo.
Si bien algunos tienen experiencia partidaria y otros son independientes, hay un nombre cohesionador: Pablo Priore. El legislador del PRO está enfrentando a De Marchi y forma parte de los nombres que ratificaron su alianza en CM.
En el último mes, Priore ha llamado la atención por sus posteos enigmáticos en Twitter hacia De Marchi y compañía. Este es el último: “Ni Esopo creería en la fábula del carancho; el tordo que traicionó por su novia, los pingüinitos disfrazados; en la granja los gansos mezclados con los gatitos que se creen leones, que dicen ser ‘la unión’ pero en realidad son una ensalada rusa. El final, ya todos lo conocen“.
Priore asumió en 2019 la banca en el Senado, por lo que su mandato está próximo a vencerse y no renovará. Por eso, en la Legislatura entienden que es quien está detrás del armado del Partido del Diálogo. Con aval de Cornejo, por supuesto.
Una estrategia para descomprimir la presión que puede llegar a tener el PRO si Horacio Rodríguez Larreta decide dar nuevamente su respaldo a De Marchi si éste saca buenos números en las PASO provinciales.
Con todo, Priore aseguró a El Sol que “soy 100% del PRO“, pero que tiene una relación personal con Monzó, a quien respeta mucho. “Ayer estuve hablando con él, de política. Está preocupado por el país“, describió el senador provincial.
Los vínculos de Monzó -que hoy es diputado nacional por Buenos Aires- con Cornejo datan de 2015, en el armado nacional de Juntos por el Cambio en las provincias. El enviado era Sebastián García de Luca, uno de los alfiles de quien posteriormente sería el presidente de la Cámara de Diputados.
De Luca, que fue secretario de Interior en el Ministerio de Rogelio Frigerio, es hoy armador de Bullrich en la provincia de Buenos Aires.
