El Grupo Peñaflor logró que Economía le permita importar el varietal Sauvignon Blanc.

Si bien la cosecha 2023 va a ser mala, no es necesario importar vino. Esta es la frase que repiten los productores vitivinícolas que pusieron el grito en el cielo luego de la autorización del Gobierno nacional a un grupo empresario para salir a comprar en el exterior. Temen que la decisión del Ejecutivo impacte en el precio de la uva y los perjudique generando una “especulación psicológica”

En medio de las trabas a las importaciones, este miércoles se conoció que el Ministerio de Economía que conduce Sergio Massa aceptó el pedido de importación de 564.000 litros de Sauvignon Blanc al Grupo Peñaflor, que reúne a varias bodegas, entre ellas, Trapiche, Las Moras y Navarro Correas. Una semana atrás, el mismo Massa había señalado que no se permitiría la importación de vino.

Esto generó enojo en el sector vitivinícola local porque el aval se otorgó en medio de las negociaciones de los productores con las bodegas, lo que podría hacer caer el precio que se paga por la uva. A tal punto que este jueves, viñateros del Este de Mendoza cortaron un sector de la Ruta 7, en San Martín, en contra de las importaciones.

“Es un volumen bajo, pero incide porque se generan especulaciones psicológicas para bajar los precios que se negocian con oferta y demanda”, comentó Matías Manzanares, secretario general de la Asociación de Viñateros de Mendoza.

El sector productor sostiene que no será necesario importar este año, aunque la cosecha se verá afectada por las pérdidas ocasionadas por las contingencias climáticas, tales como el granizo y las heladas tardías. Ese pronóstico se confirmará el viernes, cuando el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) publique el informe.

No va a hacer falta importar vino si se cumplen las proyecciones. Lo que hace la importación es fijar un techo del precio, si no, sigue subiendo”, señaló el presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (ACOVI), Fabián Ruggeri.

En la misma línea se expresó Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA) y director del Fondo Vitivinícola Argentino: “Va a ser una cosecha corta pero no va a faltar vino. Esto se suele hacer al final del ciclo, en octubre o noviembre, cuando la cosecha ya está vendida, es raro porque estamos en ese proceso. Es poco volumen lo importado, pero es un tema psicológico“.

Matías Manzanares fue más allá y aseguró: “Va a ser la peor cosecha de la historia, menor que la de 2016, pero el stock está garantizado. Esto es porque venimos de bajas en las ventas en diciembre y enero; y en el mercado externo estamos lejos de los valores de los competidores por nuestro tipo de cambio”.

La explicación de Nación

Gabriela Lizana, la productora mendocina que forma parte del equipo económico nacional en el área de la Secretaría de Producción en el Ministerio de Economía, afirmó que no hubo otras empresas que hayan pedido importar vino a través del INV.

“Solicitaron 11,5 millones de dólares de importación, se les permitieron unos 1,4 millones de dólares, es decir, un 13% del total. Se autorizó excepcionalmente, y fue anterior al anuncio de Massa, indicó sobre la situación de Peñaflor.

La explicación del Gobierno nacional es que se trató de una “cuestión puntual” para que la empresa pueda responder a un “compromiso que tenía en el exterior para no perder un mercado”, según Juan José Bahillo, secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca.

“Como productora entiendo el miedo porque lo vivimos durante la gestión de Alfredo Cornejo y Mauricio Macri, pero no se va a permitir una importación masiva, que pueda impactar en los precios“, añadió Lizana.

Así, hizo referencia a que, en aquél entonces, se autorizó la importación de vino en grandes volúmenes, 80 millones de litros, según el presidente del INV, Martín Hinojosa.

Enojos en la Provincia

El oficialismo no tardó en salir a criticar al Gobierno nacional y al INV. “En plena vendimia, durante el proceso de formación del precio de la uva, mientras los productores sufren por las tremendas inclemencias climáticas y a pesar de las promesas de Sergio Massa, el gobierno nacional autorizó a un grupo económico a importar vino. Parece una burla“, escribió en Twitter la senadora provincial Natacha Eisenchlas.

En tanto, la legisladora Mercedes Rus afirmó: “Su ministro no sólo dijo que no iba a permitir la importación de vino, hecho que ya ocurrió en enero y que sólo benefició al grupo Peñaflor, sino que además no permite la importación de otros productos que la industria vitivinícola necesita y a los que hoy no puede acceder”.

Desde Bodegas de Argentina (BdA), Milton Kuret, opinó: “Hay variedades muy afectadas por las contingencias climáticas, como las blancas, y las compañías tienen preocupación, porque tienen compromisos con el exterior“.

Otro tema que también molesta a la industria vitivinícola es que la Nación, para acumular reservas, impide también el acceso a divisas para comprar insumos. “Por las trabas en las importaciones hay cosas que están en falta, porque no se producen en el país. Necesitamos que flexibilicen, por ejemplo, los tapones de corchos, las maderas, los insumos enológicos y tecnológicos“, señaló el director ejecutivo de BdA.

La industria está a la espera del informe de cosecha anual del INV que publicará este viernes, donde se confirmarían los pronósticos que ya tienen. De ahí, surgirá el precio se le dará a la uva y, en consecuencia, al vino.