El defensor de los ocho rugbiers sometidos a juicio en los tribunales de Dolores por el crimen de Fernando Báez Sosa dijo que “es imposible” que los acusados se puedan reír en un debate y explicó que este jueves todos ellos se quitaron los barbijos porque a medida de que el tiempo pasa “se puede presumir que no va a haber contagio de riesgo”.
“Es imposible, muy raro, que en un debate se pueda un acusado reír”, expresó el letrado Hugo Tomei al ser consultado al respecto por la prensa cuando ingresaba al edificio judicial para participar de la quinta audiencia del juico que lleva adelante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores.
Según las versiones, el pasado miércoles los rugbiers murmuraron entre sí cuando fue el turno del testimonio de Pablo Ventura (24), el remero falsamente acusado del homicidio. Otros dijeron que hasta esbozaron algunas risas, una situación que nadie corroboró.
“Aunque se rían de una cuestión que no tenga nada que ver con el juicio, en esto que es un templo, que es la sala de audiencia y donde están los papás de Fernando, no se pueden reír de nada. Si hicieron eso, son unos reverendos hijos de puta realmente“, advirtió Burlando en declaraciones a la prensa.
El abogado amplió: “Estoy a muy corto tiempo de empezar a insultar a todo el mundo. Yo pregunto: ¿De qué se ríen, hijos de puta?“.
Por otra parte, Tomei aclaró que en las primeras jornadas los acusados tenían colocado barbijos y que ahora comenzaron a quitárselos ya que “cuando las cosas van avanzando y se puede presumir que no va a haber contagio de riego, se puede prescindir”.
Fuente: Télam y Clarín
