Un peritaje realizado por la Policía Federal determinó que los cuadernos de las coimas donde Oscar Centeno relató sus viajes con funcionarios para cobrar sobornos fue escrito por el ex chofer del Ministerio de Planificación. Sin embargo, confirmó que hubo una serie de irregularidades en las anotaciones.

El análisis no se ordenó en el marco de la llamada causa “cuadernos”, elevada a juicio oral, sino en una denuncia que radicó a inicios de abril el empresario Armando Loson, uno de los imputados-colaboradores en el caso, y que sostiene que hubo adulteraciones y tachaduras en las hojas en las que se lo mencionaba.

El peritaje oficial confirmó que las anotaciones manuscritas son de Centeno. Estas desataron la causa en la que terminaron involucrados desde la vicepresidenta Cristina Kirchner hasta los principales empresarios del país. También determinó 116 enmiendas, con palabras que fueron borroneadas, cambiadas por otras y se insertaron nombres y direcciones con otra letra.

El trabajo fue firmado por el comisario Alejandro Centofanti, jefe de la División Scopometría de la Policía Federal; y la principal Estefanía Vanda Romina Gómez, ambos calígrafos públicos nacionales y peritos en Documentología. También participaron los peritos de parte de Loson, Guillermo Francisco Latour y Gastón Federico Latour.

El estudio no se hizo sobre todos los escritos, sino solo sobre 189 imágenes del cuaderno Rivadavia, identificado como el número 7; el América Nos, reseñado como el número 4; y el Gloria naranja, señalado como el número 8.

En esos es donde aparece mencionado Loson, del grupo Albanesi. De acuerdo a este peritaje, hubo otras manos que hicieron correcciones, sobreimpresiones, testeados y tachaduras.

“Se verifican coincidencias gráficas formales entre las escrituras realizadas por el Sr. Oscar Bernardo Centeno y los textos manuscritos contenidos en el Cuaderno Nro. 7, titulado: “cuaderno de tapa dura cosido marca RIVADAVIA color azul”, a excepción de las constancias manuscritas obrantes en la imagen DSC0342, como así también respecto de las adulteraciones descriptas en las leyendas Armando y Alem 855”, dice el informe al que accedió La Nación.

El análisis realizado permitió detectar 195 correcciones conformadas con lo que sería líquido corrector de color blanco, 1373 sobre escritos, y 55 testados, totalizando no menos de 1.600 alteraciones del texto original.

La pericia reveló que las adulteraciones no fueron realizadas por Centeno, ya que comprobaron varias manos en esas alteraciones. Todas las correcciones analizadas, como donde se cambió el nombre de “Armando” en vez de “Marcelo” originalmente o “Alem 855″ por “Alem 942″ y otras donde decían “Alem 985″ en su escritura original estaba la calle Cecilia “Grierson” de Puerto Madero.

En el cuaderno se aprecia que no es la letra de Centeno cuando escribe “Armando” o “Ingeniero Ferreyra”, en alusión a Gerardo Ferreyra, que aparece allí mencionado. Los peritos descubrieron “acciones correctivas y modificatorias” por ejemplo con adiciones, enmiendas, retoques, intercalados y enmascaramientos.

Con esto, la defensa de Loson busca que sea desvinculado por el expediente, ya que aseguran que “le inventaron la causa para quedarse con una de las empresas privadas de energía más importante de Latinoamérica”. El empresario es presidente de Albanesi, una generadora de energía eléctrica y comercializadora de gas con 11 centrales generadoras en distintas zonas del país.

En la investigación del caso cuadernos están procesados y enviados a juicio oral empresarios como Juan Chediak, Ángelo Calcaterra y Carlos Wagner; como también la vicepresidenta y exfuncionarios de su gobierno, como Julio De Vido, además del propio arrepentido Centeno, entre otros.