Un preso que estaba internado en el Hospital Lagomaggiore se fugó la noche del miércoles y es intensamente buscado. Se trata de Enzo Tomás Lucero (24), quien está acusado por un robo y violencia de género.

A raíz del escape, se inició una intensa búsqueda en las inmediaciones, ya que no descartan que haya quedado herido. Pese a que las tareas se extendieron hasta la madrugada de este jueves, los sabuesos policiales y penitenciarios no pudieron encontrarlo.

De acuerdo con las fuentes, el fin de semana había intentado suicidarse ahorcándose en su celda del pabellón 3A del penal San Felipe. Los guardiacárceles alcanzaron a salvarle la vida y fue trasladado al nosocomio del oeste de Ciudad por las lesiones que sufrió.

Allí permaneció internado en una habitación 1007 del primer piso, con una consigna a cargo de personal del Servicio Penitenciario. Pero pasadas las 20 se dio a la fuga arrojándose a través de una ventana, mientras le estaba sirviendo una vianda para la cena, sostiene la información a la que accedió El Sol.

Al parecer, le retiraron las esposas para que pudiera comer y aprovechó un descuido de los guardias para huir hacia el patio que da a calle Timoteo Gordillo.

Ante eso, personal uniformado, de Investigaciones y hasta de la Inspección General de Seguridad (IGS) se hizo presente en la escena para seguir de cerca la situación.

En la zona se montó un importante dispositivo para dar con el prófugo, pero los resultados fueron negativos. Hasta pasadas las 8.30 de este jueves la búsqueda continuaba.

Fuentes judiciales consultadas señalaron que estaba imputado en una causa de violencia de género y en otra por un robo simple en grado de tentativa. Por esa última, Lucero debía enfrentar un juicio oral y público, cuyo inicio estaba programado para el próximo 10 de noviembre.

Los pesquisas analizaban si el reo pudo haber contado con algún tipo de ayuda externa para escapar. Esto, ya que dudaban de que haya podido moverse por sus propios medios.

Lucero ya presentaba lesiones por el episodio que protagonizó el fin de semana en la cárcel y pudo haber sumado otras heridas al tirarse desde algunos metros para huir del efector público, explicaron pesquisas allegados al caso.

Debido a que es oriundo de Guaymallén, las labores de búsqueda también se iban a centrar en ese departamento y la mira estaba puesta en domicilios vinculados al interno.

Por su parte, desde la IGS pusieron la lupa sobre el personal penitenciario que había quedado a cargo del cuidado de Lucero y se inició un sumario administrativo para analizar si tuvieron algún tipo de responsabilidad.