Una fiesta de cumpleaños terminó con un crimen la madrugada de este lunes en la zona conocida como El Bloque, en Maipú.
La víctima fue Héctor Eduardo Morales Páez, un joven de ese sector, que era conocido por los vecinos por el tatuaje en el rostro del icónico fusil de asalto soviético Avtomat Kalashnikova modelo 1947, más conocido como AK-47.
Al parecer, después de la fiesta Morales fue abordado por un grupo de jóvenes –mayores y menores– que lo apuñalaron y le robaron la bicicleta en la que se movilizaba, la que fue recuperada durante la tarde.
En un principio, cuando policías llegaron a la escena del crimen observaron a cuatro sujetos cerca del cadáver de la víctima. Todos salieron corriendo y los uniformados alcanzaron a atrapar a uno de ellos.
Se trataba de un menor, de 16 años, a quien los efectivos vieron pasándole un arma blanca, tipo machete, a uno de sus amigos antes de darse a la fuga.

El chico quedó aprehendido en los primeros momentos del caso, pero mediante las imágenes de cámaras de seguridad se estableció que no había sido el autor del ataque y quedó como testigo.
Las declaraciones vertidas durante las primeras horas en el expediente liderado por la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, señalaron como matador a un mismo sujeto: se trata de un menor apodado el Mujica.
Ese sospechoso, de 15 años , fue detenido durante una serie de allanamientos que se realizaron en horas de la tarde en el barrio 26 de Julio. Junto a otro chico de la misma edad, les tomaron una declaración informativa, ya que son inimputables.
En tanto, continúa la búsqueda de otros dos sujetos, uno de 17 años y otro mayor de edad.
La hipótesis principal apunta a que el autor y sus cómplices le sustrajeron una bicicleta a Morales y esa era la línea investigativa de la fiscal Ríos.
Puñalada letal
Fue pasadas las 5.30 de este lunes, cuando uniformados de la jurisdicción hacían tareas de patrullaje y al llegar al cruce de calles Mariano Boedo y García Lorca observaron a un sujeto tendido en el asfalto, en posición decúbito dorsal.
Al mismo tiempo, divisaron a cuatro jóvenes alrededor, uno de los cuales manipulaba un cuchillo de grandes dimensiones.
Los sospechosos salieron corriendo en diferentes direcciones y uno de ellos fue interceptado a los pocos metros, mientras que el resto se perdió de vista.
Seguidamente, cuando los policías se acercaron al herido, constataron que presentaba una lesión punzocortante en el abdomen y había manchas de sangre alrededor de él.

Posteriormente, un médico del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) constató que la víctima había fallecido.
Los efectivos identificaron rápidamente a Morales, ya que era fácil de reconocer por el tatuaje en el pómulo derecho.
Tras tomar intervención personal de Homicidios, se constató que había una cámara de seguridad pública apostada en la mencionada intersección.
El personal del Centro de Monitoreo realizó un chequeo de los momentos previos al hallazgo de Morales y se observó al grupo de agresores limpiando el cuchillo que utilizaron para la agresión.
