La administración de Rodolfo Suarez trabaja a contrarreloj para definir cuáles serán las nuevas restricciones que regirán en la provincia a partir del lunes. Es por eso que se apunta a que el decreto firmado por el gobernador salga a la luz a última hora de este domingo.

“La idea es que tenga vigencia a partir del lunes. Estamos trabajando en el análisis de las medidas”, señalaron desde la Casa de Gobierno.

Tal como anunció Suarez luego de su discurso de la asamblea legislativa, una de las claves es la provincia busca continuar con la asistencia a las aulas, a contramano de lo que dispuso el gobierno nacional. Es por eso que urge la firma de la norma local para que el lunes los alumnos puedan concurrir con normalidad.

“Vamos a defender la presencialidad”, ratificó el gobernador.

El último Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), que firmó Alberto Fernández, puso al Gran Mendoza en zona de “alerta epidemiológica”, por lo que la provincia debería suspender la presencialidad y adoptar otras medidas más estrictas.

En análisis

Entre las nuevas restricciones que afectarán a los mendocinos se encuentra el retorno a las salidas por DNI, que se estudia si se aplicarán todos los días o solo entre semana. Mientras que es un hecho que se suspenderán las reuniones familiares y de amigos en domicilios particulares.

Además, resta definir por cuánto tiempo se implementarán estas nuevas restricciones.

El sábado por la tarde el gobernador mantuvo un encuentro con algunos intendentes y hubo comunicaciones telefónicas con otros para consensuar las medidas. El ministro de Gobierno, Víctor Ibañez, fue el encargado de comunicar y buscar acuerdos tanto con el oficialismo y con la oposición.

Según trascendió, la mayoría de los jefes comunales coincidió en continuar con las clases presenciales y se mostraron en contra de restringir el comercio a partir de las 19 como se estipula en el DNU. 

“Se entiende que debemos hacer un esfuerzo para disminuir la circulación, por eso también rápidamente hubo acuerdo en lo del DNI y prohibir juntadas familiares”, señaló uno de los intendentes.

Algunos caciques de la oposición reclaman que las medidas se tomen por igual para toda la provincia, mientras que el tunuyanino Martín Aveiro pidió medidas más duras para el Valle de Uco. Por el momento la excepción es General Alvear que tiene restricciones más duras por la ola de contagios que generó la variante de Manaos, detectada recientemente.

Todo esto se da en el marco de la explosión de la segunda ola que produjo un récord de contagios en el mes de abril en la provincia. En total, se registraron 22.119 casos, transformándose en el pico. Actualmente la provincia tiene 92.308 casos positivos y un total de 1.866 fallecimientos a causa de la enfermedad.