Al margen del movimiento que tienen las criptomonedas en estos meses, un nuevo término dentro de los activos digitales va ganando cada vez más popularidad: el arte NFT (token no fungible), que está captando a un nuevo tipo de coleccionistas, inversores y artistas.
Un NFT es un contenido intangible que se guarda a través de blockchain, la tecnología utilizada para las monedas digitales: un código específico verifica la autenticidad de estos bienes, ya sean pinturas, canciones o incluso “un vacío lleno de energía”, como subastó el italiano Salvatore Garau y que logró vender por más de 18 mil dólares.
De esta forma, quien compra un NFT pasa a ser el dueño de ese activo digital y tiene cómo comprobarlo, por más que existan miles de copias en Internet. Con esas “reglas de juego” y considerando las grandes cifras que se pagan en algunas subastas por este tipo de bienes, muchos artistas buscan subirse a la ola.
En la provincia, la tendencia ya va sumando artistas que son referentes dentro del país en este ámbito. Silvina Palmieri, una escribana mendocina, es una de las pioneras en vender criptoarte. A fines de mayo, un comprador adquirió el NTF “La vie en rose” por más de 200 dólares, junto con la obra física también autenticada.
“Una prueba exitosa”
“Fui una prueba empírica que resultó exitosa”, se definió Palmieri al recordar su comienzo como criptoartista. “Todos están muy enfocados en las monedas y muy pocos en el arte. Quería conocer cómo era este mundo y ahora se está dando un efecto contagio en la gente que está interesada en hacer lo mismo”, agregó.
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La escribana se interesó por los NTFs mientras buscaba capacitarse en blockchain. “Quería estar preparada para entender esos temas y ahí conocí a un especialista que supo que pintaba. Se nos ocurrió que podíamos vender criptoarte junto con la obra física y así empecé”, contó Palmieri.
“Tokenizar” su arte se volvió un segundo trabajo, logrando que algunas de sus obras se subasten en eventos relacionados con el blockchaing y los NTFs.
“Es todo tan nuevo que la gente necesita informarse. Hay que animarse, un artista lo puede hacer con sus canciones, escritos o lo que sea. Un fotógrafo, por ejemplo, que no tiene fiestas para cubrir por las restricciones de la pandemia, puede encontrar una nueva forma de vender su trabajo”, resumió Palmieri.
Señoras y señores se concreto la venta de mi primer NFTs, acompañado de la obra física más certificado de autenticidad, gracias al coleccionista que confío en mi trabajo #nftart y a @GIBlockchain en quien deposite y mis obras e hizo realidad mi sueño !!!! pic.twitter.com/TWJce2cCvT
— Silvina Palmieri (@SilvinaPalmieri) May 30, 2021
Cómo entrar al mundo del criptoarte
- Al igual que ocurre con el Bitcoin, todo comienza con un monedero digital, en el cual se guardan las criptomonedas y los NFTs. Existen varias opciones populares, como Metamask.
- Luego se debe crear una cuenta en un mercado de tokens, sitios exclusivos para crear, comprar y vender estos activos. El mayor de estas plataformas es OpenSea, seguido por alternativas como SuperRare o Rarible.
- Dentro del sitio elegido, se deben seguir las indicaciones para cargar la obra a tokenizar.
- Una vez publicada, la obra estará disponible para que un comprador la adquiera.
