Rusia calificó de “estable” el nivel de radiación en las áreas fronterizas próximas a la zona de exclusión de la planta nuclear de Chernobyl, en la que se habían observado con anterioridad varios incendios.

La oficina rusa de protección al consumidor, Rospotrebnadzor, comunicó este lunes que está “monitoreando la situación de radiación en las áreas limítrofes de Rusia” y que “según los datos, la situación de radiación sigue siendo estable”, de acuerdo a la agencia de noticias Sputnik.

El 21 de marzo, el regulador nuclear de Ucrania (SNRIU, por sus siglas en inglés) informó “áreas de incendios” registradas entre el 11 y el 18 de marzo en zona de exclusión de Chernobyl, principalmente en la parte central y en la del oeste.

Según el ente, los servicios de bomberos que extinguen incendios forestales en la zona de exclusión no tienen la oportunidad de ejercer sus funciones actualmente. Hay una alta probabilidad, alertó el regulador, de que la intensidad de los incendios forestales alcance los máximos posibles en primavera y verano, lo que conduciría, en ausencia de medidas de extinción, a la quema casi total de los bosques contaminados por la radiación y, como consecuencia, al deterioro significativo de la radiación en Ucrania y en toda Europa.

Ver también: Ucrania teme una catástrofe en Chernobyl por la ocupación rusa

Este lunes, la ministra para la Reintegración de los Territorios Ocupados Temporalmente de Ucrania, Iryna Vereschuk, dijo que la ocupación por parte de las tropas rusas de las instalaciones de la central nuclear puede originar una catástrofe.

La funcionaria mostró su preocupación porque “las fuerzas de ocupación rusas están utilizando cada vez más municiones viejas y de baja calidad, lo que aumenta el riesgo de su detonación, incluso durante la carga y el transporte“.

Los militares rusos se hicieron con el control de la central nuclear de Chernobil el 24 de febrero pasado, horas después de que el presidente Vladimir Putin anunciara el lanzamiento de una invasión militar a Ucrania.

Los empleados que habían empezado su turno un día antes de la entrada de tropas rusas en la zona pudieron rotarse finalmente casi cuatro semanas después, el 20 y el 21 de marzo, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

El 26 de abril de 1986 se produjo la explosión del reactor número cuatro de la planta de Chernobil, el accidente nuclear más grave de la historia. La catástrofe provocó la contaminación radiactiva de un área de casi 60.000 kilómetros cuadrados y más de siete millones de habitantes en la entonces Unión Soviética.