Cuando los primeros policías llegaron la mañana del lunes a la casa 5 de la manzana B del barrio La Libertad, en Rivadavia, se toparon con una de las escenas más sangrientas que, posiblemente, presenciaran en su vida.

En el interior se encontraba el cuerpo de Karen Mabel Ríos (20), quien ya se encontraba sin vida, y estaban gravemente heridas su madre, Adriana Salguero (45), y su hermana, de 16 años (se reserva la identidad por ser menor de edad).

A pocos metros de la entrada de la vivienda, el novio de la víctima fatal, Rodrigo Aguirre (21), había frenado la huida del señalado agresor, Hugo Orlando Sosa (41), luego de darle una patada en el pecho. Ante la resistencia que ofreció el sospechoso, el joven resultó también con un corte en un brazo y otro en el rostro. 

Al tomar conocimiento sobre la situación, las autoridades judiciales activaron el protocolo por femicidio, motivo por lo que se desplazó hasta la escena un perito del Cuerpo Médico Forense (CMF). De ese primer análisis del médico legista surgió que a Karen la mataron de una certera puñalada a la altura de la mama izquierda, que le llegó al corazón.

Esa herida fue la que le provocó la muerte en cuestión de segundos y le dio tiempo al acusado para continuar atacando al resto de su familia.

Los efectivos que aprehendieron a Sosa, llegaron en poco tiempo, ya que se encontraban custodiando el ingreso de un colegio ubicado a escasos metros del teatro del hecho, y consiguieron quitarle un cuchillo con una hoja de unos 10 centímetros que llevaba en una mano.

Esa arma blanca bañada en sangre se transformó en una de las pruebas más importantes de la investigación y será debidamente peritada para establecer que las manchas hemáticas pertenecen a las víctimas.

Asimismo, se espera el cotejo sobre los restos de cabello que se hallaron en las manos de Ríos, los cuales pertenecerían al autor y dan cuenta de un forcejeo entre ambos, previo a la agresión letal. Esas huellas genéticas también serán sometidas a un cotejo para confirmar si coincide con el ADN de Sosa.

La hipótesis principal es que el detenido tenía intenciones de atentar contra la vida de su ex pareja, Melisa Ríos, pero al no encontrarla en su domicilio terminó atacando a sus familiares y provocando la muerte de su hermana.

Por ese motivo, el fiscal de Rivadavia-Junín Carlos Giuliani, quien trabaja bajo las directivas del jefe de la UFI Mariano Carabajal, analiza una imputación por homicidio agravado por su intención de causar sufrimiento en una persona con la cual tuvo una relación de pareja, figura del Código Penal que es conocida como femicidio vinculado o transversal.

A eso se le sumarán las tentativas de homicidio contra la madre de la joven, su hermana menor y su novio, bajo el mismo agravante. Esto porque de los testimonios surge que Sosa atacó a todos con el claro objetivo de quitarles la vida, explicaron fuentes allegadas al expediente.

Se espera que el presunto matador sea formalmente acusado durante este martes y luego de eso se ordene su traslado a un penal provincial.

Por su parte, en las últimas horas aportó su declaración la ex cónyuge Sosa y hermana de la víctima fatal, quien aclaró que no se encontraba en la casa de su familia porque estaba pasando el fin de semana en El Carrizal junto a su actual pareja.

Además, aclaró que en los días anteriores había sido blanco de amenazas por parte de su ex, con quien tiene en común un hijo de 5 años, quien se encuentra desde algún tiempo bajo la tutela de los abuelos paternos.

La joven explicó a los investigadores que intentó hacer la denuncia en sede judicial, pero que “no se la tomaron”. Por eso, desde la Fiscalía ordenaron analizar las imágenes de las cámaras de seguridad de la dependencia para confirmar la veracidad de sus dichos.

Fuentes consultadas por El Sol indicaron desde un principio que en la última semana no hubo denuncias contra Sosa, ni desplazamientos policiales por algún llamado a la línea de emergencias 911 que hayan alertado sobre esa situación.

En tanto, resta por sumar las declaraciones de Adriana Salguero y su hija menor, quienes continuaban este martes alojadas en el Hospital Saporiti. En el caso de la última, debería ser entrevistada en cámara Gesell, al igual que dos sobrinitas que estaban en la vivienda al momento del ataque y también fueron testigos presenciales.

Dramático

La reconstrucción sostiene que fue alrededor de las 7.50 del lunes cuando Sosa irrumpió en la casa de la familia de su ex pareja, ubicada en calle Juan José Paso, entre Forte y Silva.

El hombre estaba armado y buscaba a la madre de su hijo. Al no encontrarla allí, se trenzó en una discusión con los familiares de ella y comenzó a agredirlos a cuchillazos.

Así, el sujeto le asestó una puñalada en el pecho a Karen, que le terminó provocando la muerte en cuestión de segundos. Acto seguido, le provocó a su ex suegra cortes en el cuello, el hombro, el omóplato y en el maxilar superior; mientras que a su ex cuñada adolescente le dio un puntazo en la espalda y le provocó una herida profunda en el brazo derecho.

Posteriormente, salió de la vivienda e intentó darse a la fuga. Pero a los pocos metros fue interceptado por el novio de Karen, casi en el mismo instante que los policías arribaron a la escena para detenerlo.

El caso provocó una fuerte conmoción e indignación en la comunidad de La Libertad y en todo Rivadavia. Durante la tarde, allegados a la víctima, vecinos y organizaciones por los derechos de la mujer marcharon en el centro departamental, pero la manifestación terminó un grupo enfrentando a los policías y provocando daños en la Comisaría 13ª.