Como parte de las pruebas, el fiscal federal Diego Luciani mostró una serie de mensajes que intercambió en 2015 el ex secretario de la Obra Pública, José López, con un directivo de Austral Construcción, la empresa de Lázaro Báez, como parte del juicio por corrupción en la causa Vialidad, en Santa Cruz.

A partir de esos chats, Luciani considera que la entonces presidenta y el empresario patagónico se reunieron en diciembre de 2015, previo a la asunción de Mauricio Macri como presidente, lo que demuestra “la connivencia” entre ambos, según señaló.

Así, mostró un mensaje del ex presidente de Austral Construcciones SA, Julio Mendoza, donde le señalaba a López: “Para saber tu plan, porque la señora llega a la tarde y se reúne con L“.

La “señora” sería Cristina, mientras que “L” apuntaría a Báez.

En esos mensajes, López afirmó que había que “limpiar todo”. 

En la secuencia, el entonces funcionario kirchnerista le planteó al ejecutivo que “esto es hasta el 15 de enero”, pero Mendoza parece no entenderle. “Limpiar todo. Ok“, aseveró a su vez López.

Esto significa, según el fiscal, que “López le ordenó a Julio Mendoza ‘limpiar todo, no dejar sensación de fuga, nunca más retomar las obras“. 

Estos mensajes se encontraban en el celular del ex secretario de Obrás Públicas cuando fue detenido en junio de 2016 arrojando bolsos por la medianera de un convento en la localidad bonaerense de General Rodríguez. En esos bolsos, el ex funcionario llevaba unos 9 millones de dólares. Por esto, fue condenado a 6 años de prisión por enriquecimiento ilícito.

Por ello, Luciani estima que los chats “permiten reconstruir cómo se coordinaban los pagos y hasta los despidos a los empleados de Báez”, al punto de afirmar durante el alegato que “Báez era Néstor Kirchner, era Cristina Fernández”.