Mario Alberto Pereyra estuvo más de un mes internado en grave estado. Lo golpearon en la cabeza con un elemento contundente durante una noche agitada en Las Heras y tuvo que ser intervenido quirúrgicamente por la importancia de la lesión. Quedó alojado en Terapia Intensiva del Hospital Central.

Este miércoles, después de agonizar 38 días, falleció producto de las lesiones. El caso se transformó en un homicidio; y la fiscal Andrea Lazo se hizo cargo de la investigación.

El mismo día del deceso, policías de Investigaciones capturaron a los dos sospechosos del hecho fatal. 

Se trata de una pareja que había sido señalada por testigos durante la madrugada del 18 de abril y se encontraba con pedido de captura.

Los acusados, de 46 y 35 años, intentaron escapar cuando los efectivos de la División Homicidios se hicieron presentes en el lugar donde se encontraban y los rodearon; sin embargo, terminaron apresados.

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Este jueves, la fiscal acusó por homicidio simple (calificación que prevé de 8 a 25 años) a Juan Alejandro Narváez, conocido como el Cachi y nacido el 11 de junio de 1974, y su mujer, Claudia Fabiana Pavez, con fecha de nacimiento del 10 de setiembre de 1985, y los envió a la cárcel.

Precisamente, para los detectives, Pavez habría sido quien golpeó fuertemente con un hierro a la víctima después de una discusión.

Fuentes judiciales confiaron que no faltó el consumo de alcohol durante el encuentro y que Narváez habría sostenido a Pereyra mientras recibía el ataque en la cabeza.

Lo cierto es que la instrucción avanzó con la captura de los dos acusados, domiciliados en El Algarrobal.

Confirmado el deceso, los sabuesos se dirigieron hasta la zona de calles Chacón y Pueble del citado distrito lasherino porque tenían el dato que se encontraban realizando armados de cañas para techos junto con otros familiares.

Al notar la presencia de los efectivos, Narváez y Pavez intentaron darse a la fuga por unos cañaverales.

Pero su recorrido sólo alcanzó unos pocos metros hasta que fueron reducidos. La reconstrucción sostiene que el 18 de abril los tres protagonistas de la historia se encontraba en un inmueble de calle Quintana donde hay hornos de ladrillos cuando se produjo un pelea por causas que están siendo investigadas.

Pereyra terminó lesionado después de ser atacado con un hierro por los dos sospechosos, tal como sostiene la hipótesis principal de la fiscalía, y fue derivado de urgencia por testigos a un hospital.

Luego terminó en el servidor público de calle Alem de Ciudad, donde este miércoles se constató su deceso.