Osvaldo Tata Peñaloza fue la primera víctima fatal que se registró este año por un hecho de inseguridad en Mendoza. El jubilado, de 68 años, fue ultimado por delincuentes a mediados de enero en su casa de Las Heras. Sólo le robaron dos celulares. Este miércoles, la Justicia le dictó la prisión preventiva a uno de los acusados autores

Se trata de Adrián Ezequiel Barrón Elis (24), quien fue el segundo y último de los sospechosos que cayó en las garras policiales, a comienzos de abril en el barrio Jesús Salvador.

La jueza Mirna Montaldi, del Juzgado Penal Colegiado Nº 1, hizo lugar al pedido del fiscal de Homicidios Carlos Torres para que le dictaran la medida de coerción al presunto matador

De esa forma, Barrón continuará tras las rejas imputado por homicidio criminis causa –matar para alcanzar la impunidad o consumar otro hecho– en concurso real con robo agravado por el uso de arma de fuego, calificación que prevé como única pena la prisión perpetua. 

Barrón corrió la misma suerte que su sindicado cómplice, Brian Maximiliano López Montenegro, a quien le dictaron la prisión preventiva en marzo por el mismo delito. 

En tanto, por la causa resta atrapar a un tercer sospechoso. En principio, había sido señalado un cuñado de López Montenegro, quien estuvo con pedido de captura hasta hace poco tiempo, pero terminó siendo aprehendido y declaró en el expediente como testigo

Inseguridad letal

Corría la noche del 17 de enero cuando Peñaloza estaba en su casa de la manzana F del barrio Plumerillo Norte, mirando el partido definitorio de la Copa Diego Maradona que disputaban Boca y Banfield. 

La reconstrucción que realizaron los detectives del caso sostiene que el hombre se estaba durmiendo en el sillón, cuando un estruendo le quitó el sueño.

Eran sujetos que le dieron un golpe a la puerta de su casa y lo abordaron con un arma de fuego en cuestión de segundos. 

Peñaloza ofreció resistencia ante el accionar de los maleantes, uno de los cuales le efectuó un disparo. El plomo le dio en el abdomen al jubilado, quien quedó en grave estado.

Acto seguido, los maleantes se dirigieron a las habitaciones, donde estaban durmiendo la madre y la hermana de Peñaloza. De allí sustrajeron un celular, mientras que otro se llevaron de la mesa del living, detallaron fuentes del caso.  

Por su parte, Peñaloza fue asistido posteriormente por policías que llegaron hasta el lugar, a quienes les alcanzó a contar lo sucedido. 

Posteriormente, lo trasladaron al Hospital Lagomaggiore, donde falleció tres días después.