El Gobierno del territorio chino de Hong Kong anunció que cerrará la mayoría de sus playas luego de que circularan fotos de pobladores sin barbijo en la playa de una localidad fronteriza a la recientemente confinada ciudad china de Shenzhen.

La medida se suma a las estrictas disposiciones de distanciamiento social que rigen en el territorio semiautónomo, incluyendo el uso de mascarillas para caminar en la montaña y la prohibición de congregar a más de dos personas.

“Al ver un aumento de personas en las playas, tenemos que tomar medidas adecuadas para proteger nuestro sistema: reducir los desplazamientos para garantizar la seguridad”, declaró la jefa del Gobierno, Carrie Lam, informó la agencia de noticias AFP.

Las autoridades indicaron que comenzarán a acordonar las playas el jueves.

La medida llega poco después de que China confinara Shenzen, una ciudad de 17 millones de habitantes, tras detectar más de 3.000 contagios diarios en los últimos días.

Usuarios chinos de redes sociales se quejaron de la débil respuesta de Hong Kong al coronavirus y acusaron a sus vecinos de ser los responsables del brote en China continental.

Asolada por la altamente contagiosa variante Ómicron del coronavirus, Hong Kong registró casi 750.000 casos en menos de tres meses y no impuso un confinamiento general.

Investigadores consideran que la tasa de contagios en Hong Kong podría ser mayor de lo que indican las cifras oficiales, y alcanzaría a la mitad de sus 7,4 millones de habitantes.