Un grupo de investigadores determinó la causa por la cual los gorilas machos se golpean el pecho ante rivales y hembras. Según el estudio realizado por el Instituto Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, se trata de un indicador acústico de su tamaño corporal y su capacidad competitiva.

Tras el análisis de videos y audios de 25 simios machos se llegó a la conclusión de que los ejemplares más grandes y competitivos emiten frecuencias sonoras más bajas, es decir, sonidos más graves, con lo que el tamaño del gorila queda codificado en el mensaje sonoro.

La investigación fue publicada el jueves oir la revista ‘Scientific Reports’ de Nature. El estudio está dirigido por Edward Wright y Martha Robbins, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, participaron el profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona (UB) Jordi Galbany, además de expertos de la Fundación Dian Fossey, la Universidad George Washington y la Universidad Goethe de Frankfurt.

En el escrito se destaca que esta señal visual y acústica indica de manera fiable las dimensiones corporales de los gorilas a su grupo social —machos y hembras—, y también a otros gorilas de grupos vecinos.

El trabajo estudió a una decena de grupos sociales de gorilas de montaña en el Parque Nacional de los Volcanes de Ruanda, África Oriental, un hábitat reducido y muy conocido gracias a la primatóloga estadounidense Dian Fossey.

El gorila de montaña (Gorilla beringei beringei, uno de los grandes simios africanos que habita en las laderas volcánicas de la falla Albertina, es una subespecie en peligro de extinción de la que quedan menos de 1.000 ejemplares en el Parque Nacional de la Selva Impenetrable de Bwindi (Uganda) y las montañas Virunga, entre la República Democrática del Congo, Uganda y Ruanda.

Hasta ahora, se pensaba que los golpes se asociaban a la competencia entre machos y al proceso de elección de grupo por parte de las hembras, pero aún se desconocía el tipo de información comunicada.

El trabajo constata que la estrategia de los golpes en el tórax es un indicador fiable del tamaño corporal de los gorilas y revela su capacidad competitiva respecto a los miembros tanto de su grupo social como de otros.

Según los investigadores, la anatomía cercana a la laringe de los machos más grandes reduce la frecuencia del sonido que producen estos simios mientras se golpean el pecho.

Así, los machos rivales podrían sentirse intimidados por el sonido de esos golpes —que llega a oírse a un kilómetro y medio de distancia— y optarían por evitar luchas con el macho emisor, mientras que las hembras podrían emplear la información para elegir compañero.

“Otras especies de grandes simios también pueden llegar a comunicarse a distancia mediante señales acústicas no vocales, como los chimpancés, que usan los contrafuertes de los árboles como tambor y emiten un gran abanico de señales comunicativas con duraciones y características diferentes”,  explicó el profesor de Psicobiología de la UB Jordi Galbany.