Una gatita llamada “China” se volvió viral por tener un particular método de caza: se lleva objetos de los vecinos para traérselos a su dueña.
El animal vive junto a Mónica, quien en una entrevista con Bored Panda contó la historia de su pequeña: “China llegó a mi vida en el 2013. Una amiga encontró a tres gatitos en su patio y necesitaba de alguien que los acogiera hasta que estuvieran listos para ser adoptados. China era la única nena del grupo de tres. Y la llamaba mi pequeña muñeca china. Yo ya tenía a Waffles un gatito macho de 4 meses del mismo patio y me enamoré de ella así que decidí quedarmela”.



En la entrevista relató cómo empezó el comportamiento cleptómano de China: “Comenzó con las medias de mi compañero de casa cuando ella tenía 2 o 3 años. Estábamos sentados en el sofá un día y la escuchamos. Ella estaba maullando de forma extraña así que miramos lentamente por la esquina y la vimos dejando un calcetín en mi puerta. ¡Fue la cosa más divertida que habíamos visto!. Un día, mi compañero de casa me envió un mensaje con una foto de todos sus calcetines en mi puerta, explicando que tenía que irse a trabajar y no podía encontrar ninguno de sus calcetines, así que miró en mi puerta. ¡Fue divertidísimo!”.





Después de un tiempo, Mónica se mudó a su hogar actual y en la entrevista comentó que fue ahí cuando sus robos escalaron: “Un día iba a trabajar y encontré un paquete de cigarrillos en la entrada. Supuse que era de un compañero de casa, así que lo dejé a un lado y pensé que volverían por él. Regresé del trabajo y encontré fósforos. Estaba muy confundida. Unos días después comenzaron a aparecer más cosas y fue entonces cuando conecté todo. China había estado robando el jardín de mi vecino y no paraba. En cuanto ella dejaba las cosas robadas, yo las ponía en el patio del dueño pero ella las traía de regreso inmediatamente como diciendo: ¡Oye! ¡Pensé que te había dado esto! Así que tenía que esperar hasta el final del día para devolver todos los artículos”.
Posteriormente, Mónica comentó que cuando inició la pandemia, tenía que estar en casa todo el tiempo así que permitía que su gatita saliera cada vez que lo deseaba y notó que por día le llevaba entre 3 a 4 cosas que la maleante se robaba de los vecinos:
“Ella me llamaba hacia la puerta con algo en su boca y yo pensaba que era adorable. Me di cuenta que era su rutina. Cada mañana, ella ruega que la saquen. La dejo salir y rápidamente corre hacia su parche de tierra favorito para revolcarse en él y luego va a asaltar las calles. Regresa con algo, lo deja en mi puerta, se sienta y grita por mí. Si abro la puerta, entra mordisqueando como lo hacen los guepardos después de correr a máxima velocidad tras una cacería”.




