Curtido su rostro por el viento, altivo por su acción señera cuida el gendarme la frontera, con abnegado espíritu y talento.
Ama a su patria con hombría y orgulloso se cobija en su bandera, ofrendando su vida si así fuera, por defenderla con honor y valentía.
Vigila en las montañas y en los llanos, metido entre la selva o en la nieve ni el silencio de la noche lo conmueve porque sabe cuidar de sus hermanos.
Tiene en Martín Güemes el ejemplo, en la energía y corrección su lema que atesora en su pecho como emblema cual se guardan las reliquias en el templo.
Son su sable un símbolo de gloria, cubierto de hazañas y laureles, como legado de esos gauchos, hombres fieles, que escribieron con su sangre nuestra historia.
Celebremos este día con euforia, recordando los momentos convividos, en aquellos tiempos compartidos que estarán siempre en mi memoria.
Gendarmería, noble institución, homenajearte quiero en tu día con profundo sentimiento y cortesía por ser ejemplo y orgullo de la Nación.
