Los accesos a Internet en Mendoza disminuyeron un 2,8% interanual en el segundo trimestre del 2020, en medio de las necesidades de conectividad que generó la pandemia.
Comparado con las cifras de marzo, para junio se perdieron más de 18 mil accesos a internet. La provincia tiene en la actualidad 1.315.550 conexiones, según el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
Ese total se divide en 1.216.898 accesos móviles y 98.652 fijas, con una población actual estimada de casi 2 millones de habitantes.
En esta última categoría, la provincia viene destacando desde 2018 como uno de los territorios donde más se redujeron las conexiones en cada trimestre: -8,7% de abril a junio, sólo por detrás de Tierra del Fuego (-9,3%).
En abril se produjo la mayor pérdida total de conexiones, mientras se atravesaba la etapa más estricta de la cuarentena, con una caída del 5,5% interanual. Esto significa que, de acuerdo a las cifras de marzo, al menos 46.475 mendocinos perdieron internet en un mes.
En cuanto al acceso a través del celular, modalidad principal en la provincia para conectarse a la web, de un trimestre al otro se perdieron 17 mil conexiones.
Ver también: Mendoza tiene una de las peores velocidades de internet
Respecto a los accesos desde los domicilios, donde varios trabajadores tuvieron que cumplir sus actividades con la modalidad de home office, mientras que docentes y alumnos tuvieron que continuar con sus actividades también desde casa, la categoría abarca 1.157.364 conexiones del total, siendo sólo 158 mil los accesos desde las organizaciones, que tuvieron una caída del 4,4% interanual.
En proporción a la población, Mendoza se encuentra por debajo de la media nacional: en el país el 83% de la población tiene acceso a Internet, mientras que en la provincia es el 66%.
De las conexiones existentes, además, la velocidad es otro problema, ya que la provincia está un 50% por debajo del promedio nacional de velocidad de bajada con internet móvil, en base a los datos del Speedtest Global Index y la empresa OpenSignal: 13,7 megabits por segundo (Mbps) contra 27,76.
Servicio Público
La principal decisión que tomó el Gobierno Nacional relacionado a esta situación fue declarar como servicios públicos a Internet, la telefonía y el cable, con lo cual los prestadores necesitan autorización para realizar aumentos. Desde las empresas emitieron un comunicado en rechazo al decreto que implementó la medida, denunciando que no hubo diálogo previo a este anuncio.
Sin embargo, desde el Ente Nacional de Comunicación (Enacom) señalaron que ese decreto no implica una mayor intervención del gobierno en la prestación del servicio, sino que establece que los aumentos tarifarios deban ser autorizados previamente por esta organización y que el Estado tiene la potestad de congelar las tarifas.
De esta forma, un ciudadano en principio no podría reclamar que se le están privando sus derechos de cuarta generación (los que contemplan el acceso a la informática) al no tener Internet bajo este decreto, ya que no establece que sea obligatorio.
El titular del Enacom en Mendoza, Guillermo Elizalde, indicó que “el DNU permite que el Estado se siente de igual a igual con los proveedores buscando defender los intereses de los usuarios en un escenario de pandemia”.
El funcionario también adelantó que para autorizar un aumento se contemplarán tres componentes: los costos, dado que los insumos son dolarizados; el plan de inversión que se presente para mejorar el servicio y la rentabilidad que esté teniendo la empresa. “Está claro que queremos que ganen dinero, pero dada la complejidad de lo que estamos viviendo, hay que darle sentido común”, mencionó.
