En medio de la tensión y el caos en el conurbano bonaerense por las usurpaciones de tierras, Elisa Carrió salió duro a criticar al Papa Francisco.
“El Papa bendijo a este Gobierno, bendijo a los corruptos, recibió a sindicalistas mafiosos, hizo todo lo posible para que Fernández ganara y tiene a (Juan) Grabois como vocero. Francisco se sacó fotos con todos estos y habilitó el actual esquema de poder. Hoy tiene que parar la violencia. Digo todo lo que digo con conciencia cristiana. No me pidan que sea hipócrita”, señaló la líder de la Coalición Cívica.
Cerca de Carrió cuentan que, cada vez que critica al Papa, hay prelados que le hacen llegar mensajes para felicitarla.
Actualmente las usurpaciones tienen dos modelos: por un lado, familias o grupos de vecinos que ingresan por sus propios medios en casas o terrenos desocupados y resisten hasta que la ley o sus dueños los puedan sacar. Por otro, se afianza una que se abre camino a tiros y sangre por organizaciones que estudian y planifican los ataques, los ejecutan (en general de madrugada) y luego venden o alquilan los lotes.
En la administración nacional y en la de Axel Kicillof se sorprendieron al ver el último paisaje que exhibió un trabajo fotográfico de la agencia AFP. Las fotos aéreas muestran un descampado gigante, con más de 2.500 familias que se fueron instalando con carpas o construcciones precarias hechas con chapas, palos, maderas, telas y hasta bolsas de nylon. Frente a esto la Casa Rosada pidió censar a los ocupantes y podría destinar recursos para que muchos sean trasladados.
El Frente de Todos es un gran universo que contiene a caudillos provinciales y municipales de la derecha peronista y al Partido Comunista, a Juan Grabois y a Sergio Berni, al Movimiento Evita y a la Cámpora, a discípulos de Raúl Zaffaroni y a Sergio Massa.
