A esos niños, les gustaba ser primeros en agarrar la bicicleta del padre para darse unas vueltitas por la finca y las calles de tierra de su Medrano natal, en Junín. Corría la década del ’40 y Ernesto (nacido el 17 de junio de 1937), era uno de los 7 hermanos, hijos de Crispín Contreras.
El muchacho flaco de cara angulosa y de músculos largos se fue curtiendo en color y fuerza trabajando bajo el sol en veranos calurosos y bajo el cielo de días muy fríos, de inviernos duros. Fue haciéndose el Negro Contreras, aquel que ganó una carrera entre los ciclistas de primera, en abril de 1956 para convertirse en ícono del ciclismo de Mendoza.
Sus triunfos comenzaron a darse en varios departamentos por el Campeonato Mendocino y lo designaron, a los pocos meses, para representar a la provincia en el clasificatorio Cuyano, y luego para ir al Campeonato Argentino de pista, en Trenque Lauquen, en la provincia de Buenos Aires.
En el Argentino, ganó la carrera de los 4.000 metros en persecución individual (otro ciclista mendocino, Enrique Pérez le prestó una bicicleta más liviana) y luego lo repitió durante 8 campeonatos nacionales consecutivos.
En ese 1956, asombró y venció a los integrantes del equipo olímpico argentino que iba a los Juegos de Melbourne. Sus 19 años posaron para la tapa de la prestigiosa revista El Gráfico.

Después de ese año, el Negro Contreras acumulaba títulos argentinos (12) y se ganó un lugar en cada participación internacional desde 1959 a 1968 cuando integró los equipos argentinos en 3 Juegos Olímpicos y en 4 Mundiales de ciclismo amateur. Un hecho sin precedentes para un deportista de Mendoza.
En 1959, viajó por primera vez a Europa para competir en el Mundial de Amsterdam en Holanda (ahora Países Bajos) en donde terminó 8° en los 4km de persecución individual.
Al año siguiente, fue a los Juegos Olímpicos de Roma 1960 y terminó en el 5° lugar de la persecución por equipos junto a Alberto Trillo, Héctor Acosta y Juan Blotto.
En 1961, esta vez en el Mundial de Zurich, en Suiza, terminó en el cuarto lugar en la misma prueba, que era su especialidad.
Llegó la hora del Mundial en Milan (Italia) en 1963 y Contreras con un tiempo de 4 min 55 s en los 4000 metros logra su mejor marca en su historial, con el 7° lugar.
En su segunda participación olímpica, en los Juegos de Tokio 1964, obtiene el 8° puesto en la persecución por equipos (junto con Alberto trillo, Juan Alberto Merlos y Calos Alvarez).

En 1968 tuvo las dos máximas competencias en el mismo año. En los Juegos Olímpicos de México (del 12 al 27 de octubre) fue 9° con el equipo de persecución individual (Contreras, Juan Alves, Merlos y Alvarez) y además en la prueba de 100 km contrarreloj por equipo fue 7°, formando con Contreras, Roberto Breppe, Alvarez y Merlos.
Unos días después, su cuarto mundial fue en Montevideo, del 1 al 10 de noviembre en Montevideo, Uruguay. Se produce la mejor actuación del Negro Contreras con el equipo de persecución individual con Alvarez, Alves y Merlos. Argentina fue subcampeón mundial detrás de Italia. El mendocino logró su único podio en el historial entre Mundiales y Juegos Olímpicos.
A principios del ’68, Contreras había logrado convertirse en ídolo de Mendoza al ganar la segunda edición de la competencia Cruce de los Andes, que unía Mendoza con Santiago de Chile, ida y vuelta. También se impondría en 1973 en la prueba que se realizó por última vez en 1976, en la séptima edición, del Cruce. (Será otra historia de El Sol).

Ernesto (ahora tiene 83 años) siempre lamentó que no tuvo la ocasión de participar en una prueba individual de ruta en los Juegos Olímpicos y también su destino amateur, lo dejó afuera de otras competencias que le hubieran permitido una mayor trascendencia y roce internacional, como si hubiese participado en alguna temporada de ruta en Europa corriendo la Vuelta de España, el Giro de Italia o el Tour de Francia.
Para que eso ocurriera el Negro tendría que haber contado con un apoyo económico para radicarse en Europa una o varias temporadas y dedicarse profesionalmente a correr en bicicleta. No pudo ser.

Después, aparecieron Curuchet y Walter Pérez
Apareció Juan Esteban Curuchet (nacido en 1965) para convertirse en campeón Mundial en 2004 y campeón olímpico en Pekín 2008, junto a Walter Pérez.
Curuchet participó en seis Juegos Olímpicos para convertirse en el deportista argentino con más presencias en la historia. Obtuvo también dos medallas de plata y ocho medallas de bronce en Campeonatos Mundiales, En Juegos Panamericanos logró cinco medallas (tres de oro y dos de plata. Logró 16 títulos argentinos en diferentes pruebas.
Y Walter Pérez (nacido en 1975) compitió en 5 ediciones de Juegos Olímpicos, logró una medalla de plata y tres de bronce en Mundiales, y ostenta el oro olímpico (Pekín 2008) y el oro Mundial en Melbourne (Australia) en 2004, con Curuchet.
También logró una medalla de plata y tres medallas de bronce en Campeonatos Mundiales. En Panamericanos, Walter Pérez ha sumado un total de ocho medallas (dos de oro, cuatro de plata y dos de bronce).
Actuaciones que los convierten en casi insuperables.

