Las encuestas tienen como finalidad aproximarse al pensamiento –por qué no al sentimiento– de un conjunto de personas, un pueblo, una ciudad, una provincia, un país o el mundo entero. Hay encuestas que son reveladoras en cuanto a la visión que tiene el pueblo de sus instituciones o de las personas que ostentan cargos importantes. Apareció una de Management and Fit, que parece ser gente muy criteriosa, de esa que nunca insulta a la madre ni le mira el dorso a las novias de sus amigos. Pues bien, escuche: los partidos políticos son los más desprestigiados de la sociedad.
El 53,6% de los consultados dijo no confiar en ellos. En el segundo lugar en este especial podio del desprestigio se encuentra el Poder Ejecutivo, el 53% de los consultados dijo no confiar en la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El tercer lugar de los menos creíble lo ostentan los sindicatos. Pero atiendan esto, la Justicia fue muy castigada por los entrevistados, el 45,8 % de los encuestados no cree en los jueces.
¿Qué tal? Con casi 35% de opinión en contra se ubican, en quinto lugar, los empresarios. Usted me dirá pero esta gente no cree en nada. No piense eso, ahora vamos al lado de los creíbles en la encuesta. Entre estos confiables, por decirlo de alguna manera, se encuentran, curiosamente, las instituciones del campo. Mensaje para el Gobierno. Directo. El segundo lugar es ocupado por la Iglesia católica, sobre todo por sus denuncias de la pobreza en nuestro país. ¿Quiénes son los mejores vistos en la sociedad? Pues los maestros, los docentes.
Los paros y la baja calidad del sistema educativo argentino no deterioran el prestigio de los maestros. El 33% de la población cree que son ellos los que más confianza inspiran. Parece una encuesta apropiada para esta época del año, cuando el viernes vamos a celebrar a los de guardapolvo, no sé si blancos, porque a veces el Zonda deja su huella terrosa. Es como si la encuesta les rindiera un homenaje. Y está bien que así sea, porque eso nos da aliento de futuro. Si creemos en ellos es porque creemos que nuestros pibes están atendidos por el mejor segmento de la sociedad. Sabemos los problemas que tienen, pero bueno, valga el reconocimiento de la comunidad aunque sea a través de una significativa encuesta. Vale.
