Luego de haber permanecido cinco meses sin trabajar a raíz de la pandemia, los artesanos de la Plaza Independencia regresaron a sus puestos laborales respetando todas las normas sanitarias. De 150 trabajadores habituales, sólo 70 abrirán sus puestos, de jueves a domingo de 10 a 18.

“Sólo estará apostado en el lugar el 50% de los trabajadores porque muchos son personas de riesgo, mayores de 60 años o, incluso, tienen adultos a cargo, por ese motivo no estarán todos los puestos habilitados”, manifestó a El Sol Adriana Lois, respresentante de la Asociación Plaza de las Artes.

Se trata de la primera feria en el Área Metropolitana y la segunda en toda la provincia, después de San Rafael, que retoma sus actividades desde que comenzó el aislamiento obligatorio, tras la aprobación de los protocolos sanitarios. 

Regreso al ruedo

El histórico paseo logró reabrir después de ser aprobado el protocolo para las ferias por parte de la Provincia, aunque en este caso la municipalidad de Capital será la encargada de su implementación siguiendo los lineamientos generales de prevención. “El paseo será desinfectado todos los días: previo a su apertura y luego del cierre, para tranquilidad de los feriantes y de los mismos clientes”, manifestaron desde el municipio.

En sus tradicionales gazebos los artesanos podrán comercializar trabajos en cuero, metal, madera y lana. Además, se podrán adquirir piezas únicas con una oferta diversa.

“Han sido meses muy difíciles porque la mayoría de las familias vive de esto, algunos han recibido ayuda del Ingreso Familiar del Emergencia (IFE), bolsones de comidas, pero no todos, por lo que fueron días, semanas y meses complejos”, comentó Lois.

La mujer comentó que si bien apelaron a la venta online, mediante el micrositio del catálogo de Economía Social, la misma no fue muy reactiva, por lo que “necesitábamos regresar a la venta presencial”.

Volver a reinventarse

Inés hace 12 años tiene su puesto fijo en la plaza y estos meses fueron los más complicados de su vida. “Tengo mi hija desempleada, mis hermanos mayores de 70 sin posibilidad de trabajar, por lo que tuve que reinventarme y salir delante de algún modo”, contó la mujer mientras preparaba anisosa su puesto.

A la hora de hablar sobre la reinvención, Inés aseguró que con el dinero que percibía de su jubilación decidió invertirlo y hacer empanadas y venderlas en el barrio. “Así pudimos zafar y salir adelante”, contó y aseguró que pese a haber regresado a la Plaza seguirá haciendo empanadas.

“Yo hago trabajos en macramé y la situación no está fácil para nadie, por lo que todo lo que sume para poder subsistir se hará”, manifestó.

Inés no llegó sola a su puesto de trabajo sino que trajo consigo su mochila y sus artesanías, aunque, también, incorporó alcohol en gel y amonio cuaternario para preservar su salud.

“Además, como exigencia del municipio tenemos que cubrir el puesto con un nylon, tal como usan los taxistas, para no exponernos ante la gente y delimitar el área para mantener la distancia social. Si bien no me simpatiza mucho la idea de colocar el nylon porque la gente tiene que tocar los objetos, lo cumpliré como corresponde”, sentenció.

Estrella es otra de las artesanas que llegó temprano para instalar su puesto. La mujer es una de las históricas, incluso, sus compañeros la apodaron la vocera de los artesanos.

“No veía la hora de poder estar acá, de respirar aire puro, de sentirme libre, acompañada por mis pares, de poder contactarme con la gente. Fueron meses tremendos los que vivimos, pero acá estamos de nuevo listos para trabajar”, comentó.

La mujer apeló a las redes para comercializar sus esculturas, sin embargo, confesó que no es lo mismo, no se vende de la misma manera que en forma presencial, por eso necesitaba estar acá, en este histórico lugar.

Sobre las medidas de higiene que aplicará para cuidarse fue sincera y aseguró: “Traje alcohol en gel, pondré el nylon y, como hago desde hace años, tomaré mi dosis diaria de dióxido de cloro, algo que hago desde hace años, cuando tuve una enfermedad terminal y me ayuda para seguir viviendo”.