Seguramente usted nunca habrá ido a Dubai. Ya sé, me va a decir: “No me alcanza la guita para ir a Desaguadero, mirá si voy a ir a Dubai”. Pues se está perdiendo una de las más atractivas oportunidades que le ofrece el mundo del siglo XXI. Dubai lo espera, mi amigo, sólo en el caso que usted tenga 50 mil dólares para pasarse 10 días siete noches, con media pensión, aéreo incluido. Porque Dubai es el lugar más caro del mundo. Pertenece a los Emiratos Árabes donde mandan los petrodólares, pero Dubai no se quedó sólo con eso, creó un paraíso financiero e inmobiliario. Tiene el edificio más alto del mundo, si esto le sirve de ejemplo para aquellos que quieran acostarse con las nubes en el dormitorio. Ahí se necesitan tres dólares para comprar un dólar, se organizan fiestas fastuosas, nada de choripanes y vino en tetrabrik. Fiesta donde al caviar lo comen en cucharones y el champagne se paga a dos euros la burbuja. Pues bien, los ricachones de todo el mundo, no estoy diciendo los ricos que nosotros conocemos, que van en 4×4 al quiosquito de doña Tota, sino aquellos que reciben todos los días una dosis de Wall Street, tienen casas fabulosas, y no solamente casas, mansiones, y no solamente mansiones, islas enteras, islas artificiales con forma de palmeras que las hicieron así para romper los cocos. Pida usted lo que quiera. El auto más viejo es un Mercedes Benz modelo 2011, los aviones aterrizan sobre una alfombra roja, los baños tiene inodoros de oro, las camas son desechables, todos los días una cama nueva y, si usted lo quiere, señora, un marido nuevo también. El emporio de la guita, la maravilla de los superpoderosos, el paraíso de los que ya tienen ganado el infierno. Pero no hay tiempo que no se acabe ni tiento que no se corte: Dubai quebró, ¡bancarrota!, que se pare todo, cierren los bancos, junten las chequeras, ¡Sálvese quien pueda! El Emirato conducido por el Emir Mohamed bin Rachid al Matum debe 60.000 millones de dólares, ¡60.000 millones de dólares! Casi para borrar el hambre de la Tierra. No puede ser, che, este mundo está tan descarriado que ya no se puede ser millonario. Ahora resulta que ser millonario es para disgusto. En fin, ¿qué día es hoy? ¿Hoy cobramos, no? Vamos, vamos, que tengo ganas de conocer Dubai.
Dubai
Seguramente usted nunca habrá ido a Dubai. Ya sé, me va a decir: ?No me alcanza la guita para ir a Desaguadero, mirá si voy a ir a Dubai?.
