Sin duda que en estos momentos de estar tanto en casa si hay algo que a casi todo el mundo se le antoja: comer un chocolate. Y es que viendo una serie, leyendo un libro, o mirando redes sociales, lo cierto que se convierte en un aliado indiscutible en ‘tiempos de pandemia’, ayudando a muchas personas a llevar algo mejor la cuarentena obligatoria generada por la crisis sanitaria del coronavirus.

“Podríamos decir que es uno de los alimentos que nos están ayudando a llevar mejor el confinamiento. Se ha convertido en un habitual de nuestras bolsas de compras. ¿Nos hemos vuelto adictos al chocolate? Podría ser. Por eso es importante conocer cuáles son sus virtudes y, como en todos los alimentos saludables, hablamos del chocolate negro sin aditivos ni azúcares añadidos, hay que comerlo con moderación”, señala Magda Pérez, coach nutricional española.

Y es por ello detenerse en concreto, en el cacao natural, un alimento que muchas personas consideran que les ayuda incluso a ‘sentirse mejor’. Algo avalado incluso por algunos trabajos, como el estudio clínico realizado por investigadores de la Swinburne University en Melbourne (Australia) que concluye que los polifenoles del cacao pueden mejorar el estado anímico de personas sanas.

Si uno se pregunta la razón de sentirse bien después de consumirlo, la explicación es sencilla. En opinión de Magda Pérez: “El cacao tiene un efecto afrodisiaco responsable de ese momento de felicidad que sentimos tras consumirlo. Pero, además, nos ayuda a estimular la secreción de serotonina, responsable de la sensación de calma y bienestar y de mantener un magnífico estado de humor”.

Ahora veamos…¿puede afectar su consumo a las emociones?

Lo confirma Laura Parada, directora técnica de Slow Life House (España), quien señala que son varios los estudios que han demostrado que el consumo de chocolate afecta las emociones y el humor al aumentar los niveles de serotonina, lo que explica por qué gusta tanto comer chocolate cuando se está -por ejemplo- triste. “También contiene un alcaloide llamado teobromina que es un estimulante suave con un efecto similar a la cafeína, el cual también produce una ligera sensación de bienestar”, apunta.

Su gran contenido en antioxidantes

Lo que sí está probado es que se trata de un alimento con amplios beneficios para la salud, gracias a su alto contenido en un tipo de antioxidantes llamados flavonoides. Por lo que no hay que descartarlo de la dieta, eso sí, de forma moderada y empleando cacao natural, ya que es el que conserva todas sus propiedades y aporta mayores beneficios al organismo. Además, a diferencia del cacao alcalinizado, no ha sido sometido a procesos químicos. Tiene un color marrón claro, es amargo y hace grumos cuando se mezcla con cualquier líquido.

¿Cómo saber si es un cacao natural o alcalinizado?

“El cacao que ha pasado por un proceso químico de alcalinización reduce de forma significativa su contenido en polifenoles”, explica la Dra. María Izquierdo, Catedrática de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Barcelona, España. Así, explica que a mayor alcalinización, mayor es la pérdida de polifenoles: según distintos estudios, en una alcalinización moderada se destruyen hasta el 78% de estos compuestos. Pero claro, tal vez uno se pregunta cómo es posible saber si el cacao es natural o alcalinizado.

El truco es muy sencillo: el cacao natural se caracteriza por un color marrón claro y un sabor amargo. Por su parte, el cacao alcalinizado tiene un color marrón oscuro, un sabor más suave y es más soluble en líquidos, como la leche o el agua. Lo cierto es que en la actualidad, el cacao natural se puede encontrar en cualquier supermercado o dietética.

¿Por qué es tan saludable el cacao natural?

La razón por la cual el cacao natural tiene tantas propiedades saludables se debe a que es el alimento vegetal más rico en flavanoles por gramo. Los flavanoles son unos compuestos de la familia de los polifenoles, con gran capacidad antioxidante. El cacao contiene, además, proteínas, minerales y fibra. “Los flavanoides del cacao ayudan a proteger al organismo frente a los radicales libres, considerados los responsables del proceso de envejecimiento y de la aparición de algunas enfermedades”, apunta la Dra. Maria Izquierdo.

Gran poder antioxidante. “El cacao en polvo crudo contiene más de 300 compuestos químicos diferentes y casi cuatro veces más el poder antioxidante que el chocolate negro. Nos aporta proteínas, calcio, carotenos, tiamina, riboflavina, magnesio, flavonoides, antioxidantes y ácidos grasos esenciales. Estimulante del sistema digestivo y aporta fibra que disminuye el estreñimiento”, afirma Laura Parada, directora técnica de Slow Life House. “También podría tener beneficios cardioprotectores por su contenido de flavonoides y por ser estimulante de la producción de óxido nítrico con efecto relajante (vasodilatador) sobre los vasos sanguíneos”, añade.

Rico en nutrientes. “No podemos olvidar que es rico en magnesio, fundamental para nuestro organismo. También contiene hierro, calcio, fósforo, cobre, manganeso y, aunque en proporciones menores selenio, potasio y zinc”, cuenta la experta española.

Bueno para el corazón. En numerosos estudios científicos han demostrado los beneficios del cacao a nivel cardiovascular. Entre otros, se sabe que tomar cacao natural de forma regular ayuda a prevenir la hipertensión arterial. Estudios clínicos han demostrado que tomar diariamente 200 mg de flavanoles del cacao natural contribuye a mantener una adecuada función endotelial, el tejido que recubre la zona interna de los vasos sanguíneos. Esta cantidad equivale aproximadamente a introducir 6 gramos de cacao natural en la alimentación diaria.

Mejora la concentración. Pero hay más ventajas: el cacao natural también podría mejorar la concentración y la memoria, especialmente aquellas funciones ejecutivas del cerebro.

Bueno para la microbiota. Pero eso no es todo: a nivel gastrointestinal, estudios recientes han demostrado que el cacao natural ejerce una acción prebiótica beneficiosa para la microbiota intestinal.El consumo de cacao natural podría contribuir a aumentar la proporción de bacterias beneficiosas respecto a las nocivas en la microbiota intestinal. Es decir, los polifenoles del cacao actuarían de forma positiva con las bacterias del intestino.

Rico en fibra. Y, por si fuera poco, el cacao natural tiene un alto contenido en fibra alimentaria, un 35%, lo que ayuda a regular el tránsito intestinal y produce un efecto saciante que puede ayudar a controlar el peso.

Aliado frente a la ansiedad. Ayuda a mantener a raya la ansiedad por consumir dulces y, de esta manera, previene la obesidad y mejora la resistencia a la insulina.