El domingo 20 de noviembre del 2005, el viaje de egresados de un grupo de alumnos bonaerenses quedó trunco, al volcar un ómnibus en el que viajaba parte de la delegación, lo que provocó la muerte de tres alumnas. El hecho sucedió en la esquina de calles Cubillos y La Primavera, en Rama Caída. Los jóvenes se dirigían hacia la zona turística de Valle Grande, donde pasarían unos días de vacaciones. Pero todo quedó abortado con la tragedia, que conmocionó no sólo al departamento sanrafaelino sino también a todo el país.

    En un ómnibus de la empresa Esmimar de San Vicente, Buenos Aires, viajaban 37 personas, entre ellas, 30 alumnos de 9º año de la escuela Marta Salotti, de la localidad bonaerense de Guernica. En el punto de la tragedia hay una T, porque Cubillos desemboca en La Primavera. El pesado vehículo volcó sobre su izquierda cuando el conductor dobló, aparentemente en forma tardía, y quedó junto a una acequia.

    Las chicas que fallecieron fueron Nadia Páez, Dulce Paz Ayala y Lucrecia Sánchez, todas de 15 años. En el resto del pasaje hubo heridos de distinta consideración, quienes fueron trasladados para sus atenciones al Hospital Teodoro Schestakow de la ciudad sureña. Entre esa misma noche y el lunes, llegaron al aeropuerto de San Rafael aviones Hércules y Cessna para el traslado de los chicos, docentes y familiares hacia la provincia de Buenos Aires. El chofer del colectivo accidentado, Sebastián Marinelli, también quedó herido y, a la vez, detenido. Le dieron el alta horas después y debió presentarse ante la Justicia. Recién pudo quedar libre días después del pago de una fianza de 30.000 pesos.