El uso de tapabocas y barbijos es cada vez más frecuente en las calles para reducir la propagación del coronavirus. Sin importar si son caseros o especializados, existen errores comunes a la hora de llevarlo.
“Acostumbrarse a llevar un cubrebocas toma tiempo, sin duda”, comentó Scott Segal, director de Anestesiología en el centro médico Wake Forest Baptist Health. “Si el aire se siente un poco viciado, lo más probable es que lo estés usando exactamente como debe ser”, agregó.
Según los especialistas, uno de los peores errores que cometen las personas es jugar con sus tapabocas y ubicarlos debajo de la nariz o quitárselos por completo de la cara y ponerlos debajo de su metón para descansar.
“Si estás en la calle, definitivamente no debes quitarte el cubrebocas ni volvértelo a poner”, advirtió Shan Soe-Lin, catedrática del Instituto Jackson para Asuntos Globales de la Universidad de Yale. “Si te estás tomando la molestia de usar un cubrebocas, déjatelo puesto”, insistió
Lo que sí hay que hacer y lo que no
NO: usar el cubrebocas debajo de la nariz.

NO: dejar expuesta la barbilla.

NO: usar el cubrebocas flojo, no dejar espacios a los lados.

NO: usar el cubrebocas de tal forma que solo cubra la punta de la nariz.

NO: ubicar el cubrebocas y dejarlo debajo del mentón para descansar de él mientras permanece en el cuello.

SÍ: usar el tapabocas de manera que cubra, hacia arriba, hasta cerca del puente de la nariz y, hacia abajo, por debajo de la barbilla. Tratar de apretarlo para que quede pegado al rostro, sin dejar espacios libres.

Recomendaciones por seguridad
- Siempre lavar las manos antes y después de usar un tapabocas.
- Usar los amarres o lazos para colocar y retirar el cubrebocas.
- No tocar el frente de la mascarilla cuando se quites.
- Si la persona vivie en un apartamento, es preferible que se ponga y se quite el cubrebocas dentro de su hogar. Los elevadores y las escaleras pueden ser áreas de mucha contaminación.
- Lavar y secar el tapabocas de tela a diario, y mantenerlo en un lugar limpio y seco.
- No confiarse por tener una falsa sensación de seguridad.
Los cubrebocas solo ofrecen cierta protección y funcionan mejor si se combinan con medidas como lavarse las manos y respetar el distanciamiento social. “Una medida no excluye a las demás”, explicó Siddhartha Mukherjee, profesor asistente de Medicina en la Universidad de Columbia. “Los efectos de cada una se van sumando”.
